Internacional - Política

Murillo reivindica la gestión del Gobierno de Nicaragua los últimos 11 años

2018-05-18

Y antes de concluir volvió a reiterar la misma idea de luchar juntos por esa nación,...

 

Managua, 18 may (EFE).- La vicepresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, defendió y reivindicó hoy la gestión de su Gobierno durante los últimos 11 años, en medio de una crisis que este viernes cumple su primer mes con al menos 61 muertos.

En su tradicional mensaje a la nación, que pronuncia cada día en los canales oficiales, Murillo destacó que el suyo ha sido un Gobierno inspirado "en el amor cristiano", con prácticas solidarias y programas sociales que han mejorado la vida de centenares de miles de familias en todo el país.

"Hemos gozado, gracias a Dios, de paz, de seguridad y de tranquilidad. No sentíamos temor de circular en las calles, de ir al colegio o de pasear (...). No sentíamos temor de ser amenazados o extorsionados o que nos cobraran por pasar de un lugar donde tenemos derecho a pasar", detalló Murillo.

En su mensaje, una referencia indirecta a los enfrentamientos que vive Nicaragua desde hace hoy un mes con continuas protestas en las calles pidiendo la dimisión del Gobierno, la vicepresidenta dijo que ahora hay iglesias vacías, que la delincuencia "aflora" y que la gente vive con miedo.

"Nos indigna que no se permita a las personas trabajar, esa es una violación de derechos humanos. Indigna que no se permita el paso de la medicina, esa es una violación de los derechos humanos", dijo Murillo, el mismo día en el que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos comienza una visita al país por primera vez desde 1992 para evaluar la situación.

El discurso de la vicepresidenta, en el que volvió a hacer un llamamiento a la unión del pueblo nicaragüense para alcanzar la paz, la justicia y el diálogo, estuvo repleto de menciones al trabajo que ha realizado el Ejecutivo, comandado por Daniel Ortega, quien retomó la Presidencia del país desde el año 2007 hasta la fecha de forma ininterrumpida.

A juicio de Murillo, durante este tiempo el Gobierno se ha comprometido con la paz y la justicia, con el apoyo a las personas más humildes y los campesinos, e insistió en la necesidad de respetar "una patria de todos" que necesita de los mejores esfuerzos de cada uno para seguir buscando "el bien común".

"Todas las familias nicaragüenses hacemos todos los esfuerzos, con seriedad y con responsabilidad, con sentido de pertenencia a un país que ha vivido en paz, que ha tenido seguridad. En un país donde se ha venido construyendo reconciliación todos los días", proclamó.

Y antes de concluir volvió a reiterar la misma idea de luchar juntos por esa nación, "esa patria de todos donde queremos convivir".

"Queremos recuperar la seguridad, la tranquilidad y la paz para trabajar y prosperar, donde todos tenemos derecho a convivir y respetarnos", zanjó.

La crisis en Nicaragua comenzó hace un mes con multitudinarias manifestaciones a favor y en contra de Ortega, que dieron inicio con protestas en contra de unas reformas a la seguridad social y que continuaron debido a las víctimas mortales de la represión.

El diálogo nacional, que empezó el miércoles entre el Gobierno, el sector privado, estudiantes y sociedad civil, con la mediación de la iglesia Católica, tiene como objetivo intentar superar esta crisis sociopolítica.

Este viernes ni el presidente Ortega ni la vicepresidenta se presentaron a la segunda sesión del diálogo, como sí hicieron el pasado miércoles.

Ese día Lesther Alemán, el representante de los estudiantes, la cara más visible de las protestas, le dijo a Ortega: "esto no es una mesa de diálogo, es una mesa para negociar su salida y lo sabe muy bien porque el pueblo es lo que ha solicitado". 


 



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