Religión

"Anunciar a Cristo no es marketing sino coherencia"

2018-11-30

"No es un trabajo de publicidad, hacer publicidad de una persona muy buena, que hizo el bien,...

 

(ANSA) - CIUDAD DEL VATICANO.- "Anunciar a Cristo no es una cuestión de 'marketing' sino de coherencia de vida", dijo hoy el Papa Francisco en la homilía de la misa de Santa Marta, según informó Vatican News.
   
 "No es un trabajo de publicidad, hacer publicidad de una persona muy buena, que hizo el bien, que curó a tanta gente y que nos enseñó cosas bellas. No, no es publicidad. Ni es para hacer proselitismo", dijo el pontífice.
 
   "Si alguien va a hablar de Jesucristo, a predicar a Jesús para hacer proselitismo, no, ese no es el anuncio de Cristo, sino que eso es un trabajo de predicador, dirigido por la lógica del marketing", advirtió. Hace falta ser enviados "a la misión", poniendo "en juego la propia vida", agregó.
 
   El apóstol, el enviado que "lleva adelante el anuncio de Jesucristo", explicó Francisco, "lo hace con la condición que ponga en juego su propia existencia, su propio tiempo, sus propios intereses, su propia carne".
   
 Jorge Mario Bergoglio recordó un conocido refrán argentino que dice "poner toda la carne en el asador", para indicar el absoluto compromiso con algo. "Este viaje, de ir hacia el anuncio, arriesgando la vida, porque pongo en juego mi vida, mi carne; este viaje tiene solamente boleto de ida, no de vuelta. Regresar es una apostasía. Anuncio a Jesucristo con el testimonio, que quiere decir poner en juego la propia vida. Lo que digo es lo que hago", señaló.
   
 El Papa definió como un "escándalo" la postura de aquellos cristianos que dicen serlo y luego viven "como paganos, como no creyentes, como si no tuvieran fe".
 
  Invitó luego a ejercer "la coherencia, entre palabra y vida, pues esto se llama testimonio". El apóstol, el anunciador, "el que lleva la palabra de Dios, es un testigo", que pone en juego la propia vida "hasta el final" y es "además un mártir". Todos nosotros, recordó el Papa, con el bautismo "asumimos la 'misión' de anunciar a Cristo", viviendo como Jesús "que nos enseñó a vivir en armonía con lo que predicamos", de modo que el anuncio sea "fructífero".
   
 Si, en cambio, vivimos "sin coherencia, diciendo una cosa y haciendo otra", el resultado será el escándalo que "tanto mal le hace al pueblo de Dios", concluyó Francisco.



Jamileth