Migración

Gobierno mexicano refuerza control fronterizo

2019-06-05

Activistas de grupos de defensa de los derechos humanos acusan a las autoridades de intensificar la...


(ANSA) - CIUDAD DE MEXICO, 5 JUN - El gobierno mexicano reforzó su control fronterizo en medio de las acusaciones del presidente de Estados Unidos Donald Trump de negarse a frenar el alud de centroamericanos que llegan a su país.
    
La amenaza de imponer a partir del próximo lunes aranceles del 5% a todas las importaciones aztecas se tradujo en un endurecimiento de las acciones contra los extranjeros sin documentos, según organizaciones civiles.
    
Activistas de grupos de defensa de los derechos humanos acusan a las autoridades de intensificar la revisión migratoria en todo el país con un enfoque "militarizado".
    
"Se han intensificado las redadas y los operativos de control migratorio", señaló la Misión de Observación de la Crisis Humanitaria de Personas Migrantes y Refugiados en el Sureste Mexicano. "Las condiciones de la detención migratoria, de por sí violatorias de los derechos humanos se han recrudecido, llegando a constituir formas de tortura física y psicológica", agregó la ONG. En coincidencia con la reunión de hoy en Washington entre funcionarios del gobierno de Estados Unidos y México, para intentar frenar los aranceles, se denunció que las acciones de contención en la frontera con Guatemala y otras zonas se han fortalecido en los últimos días.

Bajo la fuerte presión del gobierno estadounidense, en el estado sureño de Chiapas, por ejemplo, se instalaron al menos 10 puntos de revisión del Instituto Nacional de Migración (INM), para detener a los extranjeros y eventualmente deportarlos.
    
Desde hace varias semanas ya no han surgido caravanas de migrantes como las que se formaron desde octubre pasado para entrar a México en grandes contingentes para evitar la embestida de las pandillas y del crimen organizado, así como la extorsión de la policía migratoria mexicana.
    
El 23 de abril pasado, la Policía Federal detuvo a unas 400 personas indocumentadas que se desplazaban a pie en caravanas entre Mapastepec y Pijijiapan y formaban parte de un contingente de más de 3,000 migrantes, la mayoría de los cuales debieron dispersarse por los cerros circundantes y ocultarse.
    
A partir de ahí, no se han formado nuevas caravanas por temor a ser objeto de una nueva redada, a pesar de que a través de una convocatoria difundida en redes sociales, se llamó a formar otra caravana y hay unos 1,000 personas aguardando en el Puente Internacional "Rodolfo Robles" del lado de Guatemala.
    
Se calcula que cada día entran clandestinamente a Estados Unidos unos 4,500 extranjeros, más de 120.00 por mes.
    
Según el ministerio de Gobernación, de enero a la fecha se triplicó la deportación de extranjeros y el número de alojados en estaciones migratorias pasó de 8.248 a 23.679, mientras que la cifra de repatriados pasó de 5.884 a 16.507.
    
"México no debería permitir que millones de personas intenten entrar a nuestro país. Ellos pueden detenerlos rápidamente. Si no lo hacen, impondremos tarifas", amenazó ayer Trump durante una rueda de prensa en Londres.
    
El gobierno mexicano confía en que la medida no entrará en vigencia gracias a que enfrenta un rechazo frontal sobre todo en el Congreso de Estados Unidos, incluso entre el oficialismo.
    
Los aranceles, que serían progresivos e irían aumentando cada mes 5% hasta llegar a 25% en octubre, no se levantarían hasta que el gobierno mexicano no realice acciones concretas para resolver el flujo migratorio desde Centroamérica, dijo Trump.
    
Organizaciones civiles denunciaron que se realizan redadas en hoteles y parques de Tapachula, la principal ciudad de la frontera sureste del país, que han generado un ambiente de "miedo e incertidumbre" entre centroamericanos, cubanos y africanos.
    
En la estación migratoria Siglo XXI del INM, se implantó un dispositivo de severa vigilancia para evitar que se registren sublevaciones, por cuanto se contabilizan hasta ahora 9 motines y fugas de indocumentados.
    
En el estado de Veracruz, cerca de las costas del Golfo de México, hay un intenso despliegue de la Policía Federal para evitar que migrantes aborden la denominada "Bestia", el tren de carga que recorre de sur a norte la región.
    
El pasado domingo, decenas de efectivos federales antidisturbios lanzaron una redada nocturna a un costado de las vías para dispersar a los indocumentados que aguardaban la llegada del tren.



regina