Automotriz

Carlos Ghosn exculpa a su familia: “Organicé mi salida de Japón yo solo”

2020-01-02

El intento de Ghosn de exculpar a su familia se produce en plena tormenta por la huida de uno de...

Por SILVIA AYUSO y JAIME SANTIRSO | El País

París / Pekín 2 ENE 2020 - 12:55 CST Carlos Ghosn quiere proteger a los suyos en medio de las especulaciones sobre cómo el expresidente de Renault-Nissan pudo zafarse de la estrecha vigilancia a la que estaba sometido en Japón para huir a Líbano vía Turquía, donde siete personas fueron arrestadas el jueves sospechosas de haberlo ayudado en su fuga. En plena tormenta, el poderoso empresario envió un mensaje asumiendo la plena responsabilidad de su viaje para eximir a sus familiares más próximos, sobre quienes se centran las sospechas. “Fui yo quien organizó mi salida. Mi familia no tuvo ningún papel”, aseguró.

“Las afirmaciones en los medios según las cuales mi esposa, Carole, y otros miembros de mi familia habrían tenido un papel en mi salida de Japón son falsas y engañosas”, continúa el comunicado.

El intento de Ghosn de exculpar a su familia se produce en plena tormenta por la huida de uno de los hombres más vigilados de Japón, que estaba a la espera de ser juzgado por presunto fraude fiscal. La espantada de Ghosn ha colocado la lupa sobre las autoridades japonesas, incapaces de retener al rey caído del sector automovilístico mundial. Las sospechas también se extienden a las autoridades libanesas. Según informó Financial Times, altos cargos del Gobierno de este país se interesaron por la situación de Ghosn tan solo unos días antes de su huida, lo que alimenta las teorías de que su país de origen le ayudó a escapar de Japón. 

En el ojo del huracán, las autoridades japonesas realizaron el jueves un registro de la residencia en la que Ghosn se alojaba antes de abandonar el país. Todavía no está claro cómo logró escapar a la justicia, pero varios medios apuntan a que el empresario habría recurrido a los servicios de una empresa de seguridad privada, un plan preparado durante meses. Según muestran los registros aéreos de aquella noche, Ghosn habría volado a bordo de un avión privado desde Osaka a Estambul, y de ahí al Líbano.

El gobernador de Estambul informó en un comunicado que la policía turca ha detenido a siete personas en relación con el caso. El ministro de Justicia de Líbano, Albert Serhan, dijo que el país ha recibido una alerta roja emitida por Interpol. Serhan aseguró que asumirán sus obligaciones, dando a entender que Ghosn podría ser llamado a declarar. El ministro, no obstante, recordó que Líbano y Japón no tienen un acuerdo de extradición, descartando la posibilidad de que el empresario sea devuelto al lugar del que huyó.

Entre las dudas que siguen sin despejarse, una de las más intrigantes es qué documento usó para salir de Japón. Ghosn posee la nacionalidad libanesa, brasileña y francesa, pero para obtener la libertad condicional habría tenido que depositar sus tres pasaportes en una caja fuerte en manos de sus abogados en Tokio, garantes de que no se fugaría.

Sin embargo, Ghosn tenía no uno sino dos pasaportes franceses, algo habitual en empresarios y otros profesionales que deben viajar regularmente por trabajo tanto a Israel como a países árabes, ya que algunos de estos no reconocen el Estado israelí y deniegan la entrada si ven en el documento un sello de ese país. 

El segundo pasaporte estaba en posesión del empresario gracias a una autorización especial del tribunal. Este se lo permitió para que pudiera efectuar desplazamientos internos, ya que contenía su visado. Aun así, ese documento estaba guardado en una especie de estuche cerrado con un código secreto que solo tenían sus abogados, precisó una fuente próxima a la investigación a la agencia France Presse. En caso de que tuviera que enseñar su documentación en un control policial, uno de los abogados de Ghosn tenía que acudir adonde estuviera el empresario para comunicarle personalmente al agente que realizaba el control el código de apertura del estuche, ya que está prohibido que lo haga por teléfono, como una más de las medidas de seguridad impuestas al expatrón de Renault para impedir su fuga que, a la vista de los hechos, no funcionaron.

Sin embargo, el que las autoridades niponas aseguren que no hay datos informáticos que demuestren que Ghosn salió del país bajo su propia identidad sería indicativo, coinciden medios franceses y japoneses, de que el empresario partió de Japón de manera ilegal, ya fuera bajo una identidad falsa o escapando de algún modo a los controles. No obstante, el segundo pasaporte podría haber sido el utilizado a su llegada a Turquía, primera escala antes de su destino final libanés.

Mientras, la secretaria de Estado de Economía, Agnès Pannier-Runacher, aseguró este jueves que, en caso de que Ghosn llegara a Francia, no sería enviado a Japón. “No extraditaríamos al señor Ghosn porque Francia no extradita jamás a sus nacionales”, dijo. Pero que se le dé al empresario el mismo trato que a cualquier otro ciudadano no quiere decir que el Gobierno esté de acuerdo con su huida, insistió la alta responsable, que reiteró que Ghosn “no está por encima de la ley”. “Estaba bajo control domiciliario, que es una condición muy desagradable. No tenía acceso a sus familiares más cercanos. Pero su vida no estaba en peligro. Si no, Francia habría intervenido”, añadió.



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