Educación

Efervescencia cada vez mayor en la UNAM

2020-02-06

Desde hace varios meses, son reiterados los episodios de violencia que se registran por parte de...

 

(ANSA) - CIUDAD DE MEXICO.- El principal ateneo público del país, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), es escenario de violencia y efervescencia cada vez mayor, que incluye denuncias de autoridades sobre "intentos de desestabilización".
    
Desde hace varios meses, son reiterados los episodios de violencia que se registran por parte de jóvenes con el rostro cubierto, los cuales se intensificaron a partir del reinicio de clases al iniciar este año.
    
Hasta ahora hay 15 escuelas o facultades sin actividad, tres de las cuales llevaron entre dos y tres meses de haber cerrado sus puertas.
    
La gran pregunta que gravita en el ambiente político, en el cual toda crisis que afecte a la UNAM suele tener fuerte resonancia, es "quién es la mano que mece la cuna" de la nueva movilización, supuestamente animada por demandas para erradicar la violencia de género.
    
El presidente Andrés López Obrador señaló que hay "mano negra" detrás de las protestas y de la violencia en la UNAM, pero sin dar nombres ni entrar en mayores detalles, aunque pidió "exhibir a quienes están detrás de las manifestaciones".
    
"Siempre hay quienes mueven la cuna y hay qué lamparearlos (mostrarlos públicamente) para que no anden ahí en los sótanos", afirmó el mandatario.
    
A su juicio, no se trata de un "movimiento colectivo ni mayoritario" como los que han sacudido históricamente a la "casa madre" de la educación superior del país y las acciones que se han perpetrado "no se sustentan en una causa justa".
    
Los más recientes desórdenes en el principal campus de la UNAM, la denominada Ciudad Universitaria, al sur de la capital, ocurrieron el pasado martes, cuando jóvenes enmascarados vandalizaron la Rectoría tras una marcha realizada desde el Parque de la Bombilla, a varios kilómetros de distancia.
    
Con una mochila en la espalda y provistos de pintura en aerosol, los jóvenes con el rostro cubierto pintaron graffittis en vidrios, obstruyeron el trabajo de los medios informativos impidiéndoles tomar imágenes y gritaron consignas en la plaza frente a la rectoría.
    
Luego lanzaron petardos y botellas con fuego hacia la Torre donde despacha el rector Enrique Graue y se retiraron.
    
Mónica García, abogada general de la UNAM, fue la encargada de recibir el pliego petitorio de los estudiantes y les refrendó "el compromiso de la universidad para entablar diálogo para hallar una solución al problema de la inseguridad y la violencia contra las mujeres que reclaman los jóvenes". "Sólo juntos vamos a poder solucionar esto, no estamos cerrados, el rector reconoce la problemática. Necesitamos de toda la comunidad, Hoy mismo les daremos fecha de la respuesta.
    
Estamos dispuestos a dialogar con ustedes", explicó. Por ahora siguen en paro las preparatoris 3, 6, 8 y 9 y las Facultades de Filosofía y Letras, Ciencias Políticas y Sociales, de Artes y Diseño, así como Arquitectura. El rector de la UNAM emitió un mensaje ayer en el cual exigió a las autoridades "desenmascarar a los provocadores" e "investigara fondo los hechos" para castigar "a quienes resulten responsables".
    
Graue manifestó su apoyo a las demandas para erradicar la violencia de género y pidió avanzar "asertivamente en el camino institucional, en armonía y diálogo".
    
Especialistas y comentaristas políticos consideran que el problema estaría provocado por el propio partido del presidente, el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena, izquierda), entre otros actores.
    
El analista Salvador García cita versiones que corren "entre académicos y profesores universitarios" en el sentido de que quienes "mueven los hilos" del conflicto están "las facciones más radicales de la izquierda universitaria que tiene vínculos políticos con personajes de Morena" y del oficialismo.
    
Por ello, consideró que "corresponde al gobierno y a sus órganos de inteligencia" ponerle "nombre y apellido a los desestabilizadores".
    
Según García, "si se incendia la UNAM, el efecto dominó y el contagio para el resto de las universidades públicas del país sería inevitable".



Jamileth