Sin Vergüenza

La guarida del apóstol de La Luz del Mundo

2021-02-07

La verdad y las responsabilidades, tras más de 80 años de escándalos, se...

Elías Camhaji, El País

Delante de él, cientos de miles de fieles vestidos de blanco lloraban desconsolados. “Abre sus ojos para que vean tu gloria”, pregonaba Naasón Joaquín, líder de la iglesia La Luz del Mundo, mientras levantaba los brazos en el centro del atrio. A su alrededor rugía “el templo religioso más grande de Latinoamérica”: una estructura piramidal de 83 metros de altura con 5,000 toneladas de acero, que tardó casi una década en construirse.

Detrás de él, un coro entonaba un cántico que anunciaba “la fiesta más grande de toda la Tierra”: la Santa Cena, la celebración más importante de la organización religiosa, que convoca a la feligresía cada 14 de agosto al templo sede en Hermosa Provincia, en la ciudad mexicana de Guadalajara, bajo la promesa de la salvación eterna.

Debajo de él, una serie de túneles o pasadizos, de acuerdo con antiguos miembros de la congregación —sótanos, según la iglesia— resguardaban los secretos de la organización: los subsuelos del templo que encarna el poder de La Luz del Mundo son el escenario de las acusaciones más terribles contra la cúpula del culto. “He visto los túneles y soy testigo de que existen”, asegura Sochil Martin, una exasistente de Naasón Joaquín que lo denunció por múltiples casos de abuso sexual. En esa misma red subterránea, afirma el abogado de Alondra Ocampo, otra antigua colaboradora del líder, ella fue violada cuando era una niña.

Aquella Santa Cena de agosto de 2018 fue la última que encabezó Naasón Joaquín, el Apóstol de Jesucristo para sus seguidores. Diez meses después fue detenido en el aeropuerto de Los Ángeles tras aterrizar en un jet privado. Joaquín vestía de traje. En una mano sostenía su teléfono y en la otra, un maletín. Dentro de su equipaje se encontró un iPad, donde la Policía halló un video de un chico desnudo de 14 años, enmascarado y recibiendo sexo oral. La mujer que hacía la felación, según los testimonios que presentó la Fiscalía, era la tía del adolescente. En sus dispositivos electrónicos se encontraron otras imágenes de menores teniendo relaciones sexuales. Joaquín, quien asegura tener más de cinco millones de seguidores en casi 60 países y se ha autoproclamado representante de Dios en la Tierra, estaba por ser llevado a juicio en California bajo la acusación de más de una treintena de delitos, entre ellos posesión de pornografía infantil, abuso sexual y tráfico de personas.

En las audiencias, la Fiscalía afirmó que Joaquín se rodeaba de un grupo de adolescentes que eran seleccionadas para servirlo en tareas domésticas. Según esta versión, mujeres que se desempeñaban como sus asistentes se encargaban de reclutar a las menores, tanto en la sede de Guadalajara como en Los Ángeles. Después reunían un dossier con información sobre las candidatas: sus nombres, sus fotografías, su árbol genealógico, la participación de sus familias en su congregación. El líder instruía a su círculo cercano sobre cómo acercarse a ellas y lo que buscaba en las chicas. “Entre más jóvenes, mejor”, explicaba Joaquín, según el testimonio de una antigua reclutadora citado en el juicio, “son más puras y tienen más amor por mí”. Eliezer Gutiérrez Avelar, ministro de Relaciones Públicas de La Luz del Mundo, sostiene a través de un cuestionario lo que la iglesia ha defendido desde un inicio, que las acusaciones “son falsas e infundadas”.

Tres semanas antes de su arresto, el 15 de mayo de 2019, La Luz del Mundo había sido noticia por su poder político. Gracias a contactos en el Senado mexicano, el apóstol había recibido un homenaje único por su cumpleaños número 50: la fiesta no fue en el templo Hermosa Provincia sino en el Palacio de Bellas Artes de Ciudad de México, un recinto reservado para eventos culturales que no suele celebrar ningún tipo de acto religioso. En la opinión de Gutiérrez Avelar, lo que se realizó en Bellas Artes “fue un evento 100% cultural” y “no se realizó actividad religiosa alguna”.

En medio del escrutinio público, el líder del culto voló a El Salvador para reunirse con el presidente Nayib Bukele y poner juntos la primera piedra de la Ciudad Luz del Mundo, un proyecto de más de 100 hectáreas en la capital de ese país. Aquel mes de mayo, Naasón Joaquín parecía estar en la cúspide de su influencia en México y Centroamérica. Menos de un mes después dormía tras las rejas en Estados Unidos.

Las acusaciones

Servir y estar cerca del apóstol era visto como “un honor” en la comunidad, “una bendición”. Pero las chicas que eran reclutadas para asistir a Naasón Joaquín, sostuvo la Fiscalía en California, se dieron cuenta más tarde de que sus tareas no solo se limitaban a limpiar y preparar café. Alondra Ocampo, reclutadora del grupo de Los Ángeles, les explicaría después que, como dice la Biblia, los reyes tenían derecho a tener concubinas y que, como se trataba del siervo de Dios, todos los pecados que hicieran con Joaquín serían “perdonados”. Ocampo, según los fiscales, les compraba atuendos, las llevaba a hoteles y organizaba sesiones fotográficas en las que las niñas eran obligadas a posar desnudas o en lencería, haciendo bailes sugerentes o besándose en una ducha.

Las audiencias preliminares, basadas en la evidencia que presentó la Fiscalía, revivieron también escenas de sexo explícito entre Joaquín y ellas. El testimonio de una de las denunciantes es que fue violada dos veces y obligada a hacerle sexo oral otras tres. Negarse, les decía Ocampo, sería una “abominación”. Sus familias, además, quedarían devastadas: habrían deshonrado al apóstol.

Tras ser señalada como cómplice y acusada de 35 delitos, en octubre de 2020 se supo que Ocampo hizo un trato con la Fiscalía para aspirar a una pena reducida y se declaró culpable de cuatro cargos. Tres están relacionados con contactar a menores con propósitos sexuales y el cuarto con penetrar a otra persona contra su voluntad.

“Lo que sabemos con certeza es que Naasón le pidió que buscara a niñas para que estuvieran con él y la presionó para que le cuidara las espaldas e hiciera el trabajo sucio”, asegura Fred Thiagarajah, abogado de Ocampo. “Alondra lo hizo porque este hombre era el representante de Dios en la Tierra, ha sido adoctrinada toda su vida para creer en eso y en la familia Joaquín”, agrega.

La familia de Ocampo se unió a la iglesia un año después de que ella nació. Su abogado cuenta que cuando ella tenía ocho o nueve años, sus padres la llevaron a una celebración multitudinaria en Hermosa Provincia. Los niños fueron separados de sus familiares y divididos en grupos por sexo y edad. Una trabajadora de La Luz del Mundo se acercó a ella y le dijo que había sido escogida para conocer a Samuel Joaquín, el padre de Naasón, que estuvo al frente de la organización por más de 50 años. Ocampo fue llevada por un “túnel secreto” y cuando se encontró con el apóstol Samuel, él le dijo que era “especial” y que la había seleccionado “como su novia”. “Acto seguido, la violó”, asegura Thiagarajah.

Casi como una réplica de las instrucciones que Ocampo dio a las chicas que estaban a su cargo en Los Ángeles, después de la violación le dijeron que lo que pasó había sido una “bendición”, pero que debía guardar el secreto porque “otras personas no lo entenderían”. Los abusos, sostiene Thiagarajah, siguieron por años, durante su niñez y vida adulta. El portavoz de la iglesia asegura que estas acusaciones son “infundadas” y “profundamente ofensivas para sus miembros”. Para los abogados de Naasón Joaquín, Ocampo solo busca ganarse el favor de la Fiscalía.

Pero la historia de acusaciones contra la cúpula de La Luz del Mundo tampoco era nueva: el templo donde el abogado de Ocampo asegura que su clienta fue violada por el apóstol Samuel, padre del apóstol Naasón, nació después de un cisma que golpeó a la congregación en los años 40, cuando una cuarta parte de la feligresía dejó la iglesia alegando que el apóstol Aarón —padre de Samuel, abuelo de Naasón— se había enriquecido de los miembros más pobres, y lo acusaron de violar a Guadalupe Avelar, una joven de 13 años. Para la organización, las acusaciones de ahora y las de antes son una muestra de que sus dirigentes han sido “atacados y perseguidos por sus creencias durante generaciones”.

Una construcción mesiánica

La Luz del Mundo se fundó en diciembre de 1926, después de que Eusebio Joaquín recibiera una “revelación” para restaurar la iglesia original, alejada de las “desviaciones” que habían tomado los católicos tras el fallecimiento de Jesús. Influido por la llegada de predicadores protestantes en el norte del país, Eusebio Joaquín, que había sido combatiente de la Revolución mexicana (1910-1920), dejó la vida militar por su llamado religioso y adoptó el nombre de Aarón, el apóstol de Jesucristo. En parte por su antigua participación en la Iglesia Cristiana Espiritual —de corte protestante— y por el tono de las predicaciones en los servicios religiosos —similares a las de las iglesias pentecostales—, es un error común que se describa a La Luz del Mundo como una iglesia evangélica.

Su teología gira más bien en torno a la idea de la restauración de la verdadera fe cristiana y al liderazgo que tiene el apóstol para guiar a su congregación. La figura del apóstol es incuestionable y su mando es decretado por derecho divino: en la práctica, explica el antropólogo Elio Masferrer, eso ha facilitado que los Joaquín se afianzaran como una dinastía sagrada entre sus fieles. “El apóstol es un Dios vivo”, apunta Masferrer.

Mientras que los católicos tienen el Vaticano y los mormones tienen Salt Lake City, la ciudad santa de La Luz surgió en 1952 en un barrio popular en el oriente de Guadalajara, la tercera ciudad más poblada de México, a partir de la compra de 14 hectáreas. Hermosa Provincia significó la consolidación de la etapa formativa del culto, pero a la tierra prometida le faltaba algo. Bajo el mando de Samuel Joaquín —el penúltimo de los siete hijos de Eusebio Joaquín, quien tomó el control de la iglesia tras la muerte del fundador en 1964— La Luz del Mundo entró en una etapa de expansión y decidió construir un nuevo templo sede que retratara el auge de la congregación. “Lo que esta comunidad necesitaba era un símbolo de unidad e identidad, algo que les diera una cara ante el mundo”, señala Leopoldo Fernández Font, autor del proyecto arquitectónico.

“Fue faraónico”, recuerda Fernando Zamorano, el ingeniero a cargo del diseño estructural. La construcción del templo comenzó en julio de 1983 sobre un terreno elíptico de 60 por 90 metros y duró más de nueve años. Al inicio, Samuel sabía lo que quería, pero no cómo lo quería: buscaba tener un centro de culto que albergara a la mayor cantidad de fieles, un diseño único y, por último, que fuera más alto que la catedral de Guadalajara. La Luz del Mundo dio como referencia a los arquitectos el Partenón griego por su atemporalidad y las mezquitas islámicas por su belleza, comenta Fernández Font.

El arquitecto ideó un edificio piramidal, un inmenso pastel de varios pisos con figuras cóncavas que simbolizan una serie de brazos abiertos a los cuatro puntos cardinales. En cada concavidad se añadieron tragaluces con cristales que forman un caleidoscopio con 112 haces de luz natural. La Luz del Mundo. La cúspide, que se levanta 83 metros sobre el suelo, está rematada con una escultura de la dualidad entre el padre y el hijo. Nadie había visto ni construido un diseño así. Las autoridades dudaban que fuera estable y los permisos de construcción tardaron en llegar.

“Nos decían que parecía un castillo de latas de cerveza y que no iba a resistir”, cuenta Zamorano, entre risas. La estructura, que se inspira en elementos naturales —mitad torbellino, mitad caracol marino—, necesitó de cálculos geométricos que hicieron trabajar a marchas forzadas a las computadoras de la época y de 5,000 toneladas de acero. El Estadio Azteca, por ejemplo, necesitó de 1,200 toneladas de acero laminado y 8,000 toneladas de varillas para sostenerse.

La pirámide de Samuel, sin embargo, necesitaba mano de obra. Entonces convocó a sus feligreses, que erigieron el templo sin paga ni salarios por medio. Su primera tarea fue desmontar el antiguo templo que estaba en la comunidad y reinstalarlo en la colonia Bethel, a unos kilómetros de Hermosa Provincia. “Los fieles trabajaban como hormiguitas”, cuenta Zamorano. Había un grupo minoritario de trabajadores de base, que conocían algún oficio, pero la mayoría eran miembros que llegaban de otras ciudades, se capacitaban un par de días y se quedaban por varias semanas. En el punto máximo, más de 500 personas llegaron a trabajar simultáneamente en faenas que duraban hasta dos días seguidos.

Al estar en plena zona habitacional, el uso de maquinaria pesada fue muy limitado. Los altavoces, que antes entonaban himnos religiosos y salmos, ahora convocaban a los voluntarios a cargar lozas de concreto y las casas de los alrededores se convirtieron en albergues que les daban techo y comida. “Fue una construcción mesiánica”, afirma una fuente que perteneció a la cúpula de la iglesia. “Estamos hablando de niños, mujeres, ancianos… gente extremadamente sencilla que trabajaba casi inspirada y se entregaba por completo, sin restricciones”, agrega.

El resultado fue un edificio con capacidad para más de 12,000 asistentes, que puede abrirse para que decenas de miles más sigan los servicios religiosos. El monumental templo de Salomón en Brasil, de la Iglesia Universal del Reino de Dios (también conocida como Pare de sufrir), puede albergar a 10,000 personas. Un número similar al de la Basílica de Guadalupe en Ciudad de México. Por eso La Luz del Mundo sostiene que el suyo es el templo más grande de Latinoamérica.

El exmiembro de la cúpula asegura que en la edificación se gastaron más de 50 millones de dólares, pero quienes estuvieron involucrados en el proceso reconocen que se ahorraron prácticamente todos los costos de mano de obra, salvo la comida. “Más allá de las especulaciones que intentan medir desproporcionadamente el esfuerzo y la solidaridad de los miembros de la iglesia, lo cierto es que, con amor y unidad, los miembros de la congregación de Hermosa Provincia pudieron terminar un hermoso templo para la gloria de Dios”, responde Gutiérrez Avelar.

Una investigación de EL PAÍS publicada en septiembre reveló que la representación de La Luz del Mundo en Estados Unidos solicitó un préstamo de cientos de miles de dólares al Gobierno de Donald Trump como estímulo para superar la pandemia. El dinero, a fondo perdido, se dio a pesar de que fuentes que abandonaron la iglesia aseguran que “no se pagan sueldos ni impuestos” a las bases de menor jerarquía de la organización, y que el flujo de diezmos no ha parado pese al encarcelamiento de Naasón Joaquín. Consultada al respecto, la iglesia no ha querido responder sobre este punto y solo ha dicho que actúa “dentro del marco legal” y que los apoyos que recibió se han querido “politizar”.

Para Iván San Martín, especialista en arquitectura religiosa de la Universidad Nacional Autónoma de México, el diseño piramidal es una metáfora de la jerarquía dentro de la iglesia y de la ascensión espiritual según esa fe. La base, donde está el grueso de fieles, es ancha. Pero conforme uno sube, la pirámide se vuelve cada vez más angosta. Y en la punta solo hay una persona: el apóstol. Eventualmente, el anhelo piramidal y palaciego del llamado “linaje escogido por Dios” se reflejaría en otros templos de La Luz del Mundo, como una pirámide con motivos mayas en San Pedro Sula (Honduras) y una copia del Taj Majal en Tapachula (Chiapas).

El templo sede tiene otra peculiaridad. Está justo en el centro de Hermosa Provincia y su base elíptica forma una glorieta central en la que desembocan ocho calles en diagonal. La colonia tiene un trazo panóptico, similar a una ciudadela militar o a la disposición que tenían las penitenciarías del siglo XVIII, con el templo dominando y observando todo lo que pasa en los alrededores, señala San Martín. Cualquier reportero, intruso o curioso es inmediatamente identificado por los trabajadores de la iglesia. “No es una casualidad”, apunta el especialista, “es una expresión del control que tiene la iglesia en la vida terrenal de sus fieles”.

Bajo la tierra

Cuando Naasón Joaquín fue detenido en Los Ángeles y las acusaciones en su contra empezaron a salir a la luz, las entrañas de Hermosa Provincia también salieron a la superficie: varios medios publicaron textos sobre los túneles del templo en Guadalajara. “La arquitectura de la iglesia de la Hermosa Provincia está bien documentada desde hace décadas”, señala Gutiérrez Avelar, “la repetida insistencia en esta pregunta solo demuestra el deseo de presentar a La Luz del Mundo como algo secreto u oculto”.

Es común que en centros de poder con estructuras jerárquicas haya vías subterráneas que permitan a sus líderes moverse debajo de la superficie. Un antiguo colaborador de Samuel Joaquín que dio su testimonio a EL PAÍS a condición de mantener el anonimato asegura que uno de los encargos del padre de Naasón fue disponer de un sistema de túneles y pasadizos que le permitieran desplazarse por puntos clave de Hermosa Provincia lejos de la mirada de los fieles.

Esta red, de acuerdo con su testimonio, constaba de distintas rutas que conectaban, por ejemplo, la residencia del apóstol con la casa apostólica, una de sus oficinas. De su despacho, relata, se podía bajar a un sótano y llegar a otro túnel que iba hasta la parte posterior del templo. Allí Samuel podía observar lo que sucedía en el salón donde se reunían sus ministros, los principales encargados en la gestión de la iglesia, a través de un cristal que solo era visible a través de un lado: “Acostumbraba ir ahí porque era importante vigilar esa área”, dice. “Cuando le sugirieron poner una cámara de seguridad, él dijo que quería ‘estar ahí por si escuchaba algo que no le gustara’ para después salir a controlar la situación”, agrega.

De acuerdo a esta fuente, el sistema de túneles y pasadizos tenía el propósito principal de funcionar como “rutas de escape” y, aunque matiza que no es muy diferente a lo que se puede ver en centros de otras religiones, asegura: “Hermosa Provincia es un búnker”.

“No cualquiera entraba a los túneles, eran muy pocas las personas que teníamos acceso”, aseguró Sochil Martin, la exasistente que denunció haber sufrido abusos físicos y sexuales de parte de Samuel y Naasón Joaquín durante 22 años, en una entrevista con EL PAÍS a inicios de 2020.

“Cientos, si no miles de niños han sufrido el mismo destino que yo”, dijo Martin luego de presentar una demanda civil contra Naasón Joaquín en febrero pasado. Antes del último escándalo que ha llevado al banquillo de los acusados al actual jerarca de la iglesia, su padre Samuel Joaquín había sido señalado en la prensa por una serie de abusos sexuales en 1997. La principal diferencia es que Samuel fue denunciado en México y Naasón, en Estados Unidos. La Luz del Mundo sostiene que sacar a relucir estas acusaciones “no es otra cosa más que un intento de juzgar al Apóstol Naasón y a nuestra denominación religiosa en los medios de comunicación antes de que inicie el juicio”.

Poder político y económico

“En los años noventa, la relación que tenía La Luz del Mundo con el PRI era fuertísima. Era una época en que la procuraduría [hoy fiscalía] era básicamente un empleado del Ejecutivo”, comenta Masferrer. “Si el poder político decía que no había que judicializar las acusaciones, no pasaba nada”, apunta.

Después de décadas de afianzar una relación con el Partido Revolucionario Institucional (PRI), la llegada a la presidencia del conservador Partido Acción Nacional en 2000 llevó a La Luz del Mundo a diversificar sus contactos con la política. Por los festejos de la Santa Cena pasaron Margarita Zavala, esposa del expresidente Felipe Calderón y candidata independiente en las elecciones de 2018; Jaime Rodríguez Calderón El Bronco, también excandidato independiente en las últimas votaciones; y Enrique Alfaro, exalcalde de Guadalajara y actual gobernador del Estado de Jalisco por el partido Movimiento Ciudadano, entre otros.

La red política de la congregación rebasó las fronteras mexicanas: el líder de la iglesia recibió un reconocimiento honorífico en el Senado de Texas en abril de 2019, dos meses antes de ser detenido en California. Tras el arresto, la diputada costarricense María Vita Monge, la primera mujer de La Luz que llegó al Congreso en ese país, escribió en sus redes sociales: “Fue él quien me enseñó que ‘un buen cristiano es un buen ciudadano’ y tengo plena convicción que desde las instancias judiciales se hará justicia”. El secretario de Estado de la Presidencia de Honduras, Ebal Díaz, que ha reconocido que es pastor de “una pequeña comunidad”, ha sido más mesurado en sus declaraciones públicas sobre su fe a raíz del caso. Y la iglesia tiene una larga relación con Nayib Bukele, el presidente salvadoreño, desde que fue alcalde de la capital (2015-2018). A pesar de los apoyos que ha recibido, la organización asegura que “es y siempre ha sido apolítica”.

“No necesita usted este reconocimiento, pero es un honor para nosotros otorgárselo”, dijo Bukele a Naasón Joaquín en 2015, tras nombrarlo “hijo distinguidísimo de San Salvador”. En mayo de 2019, ya como presidente electo, Bukele acompañó a Joaquín a poner la primera piedra de la Ciudad Luz del Mundo, un proyecto de más de 100 hectáreas cerca del Aeropuerto Internacional de la capital. Ya desde diciembre de 2014, cuando murió Samuel Joaquín, la Asamblea Nacional salvadoreña guardó un minuto de silencio. La iglesia tiene un desarrollo similar en Nicaragua, donde anunció en 2017 la construcción de otra “ciudad” de 30 hectáreas en la ciudad de Granada, y en Estados Unidos, donde adquirió un terreno en la comunidad de Flowery Branch, a las afueras de Atlanta.

En México, los diputados Emmanuel Reyes —elegido por el Partido de la Revolución Democrática, pero ahora representante del gobernante Morena— y Kehila Ku, de Movimiento Ciudadano, salieron en defensa de su líder religioso. “Si hay un bloque de una iglesia en el Parlamento mexicano, es el de La Luz del Mundo. El único bloque confesional son ellos”, afirma Masferrer. EL PAÍS envió solicitudes de entrevista a Israel Zamora —primer miembro de la iglesia que llegó al Senado mexicano y señalado como el organizador del homenaje a Joaquín en Bellas Artes— y a Reyes, pero no recibió respuesta. Ku declinó por motivos de agenda.

“Es una estructura religiosa, política y empresarial”, agrega Masferrer. Después de que la Fiscalía de California incluyera amplias descripciones sobre el estilo de vida opulento de Naasón Joaquín en el sumario judicial, la Unidad de Inteligencia Financiera de México congeló en marzo pasado cuentas y activos de la iglesia por un valor de casi 390 millones de pesos (más de 19 millones de dólares). El anuncio de las sanciones financieras se dio al mismo tiempo que se hizo pública una investigación sobre trata de personas dentro de la iglesia por parte de la Fiscalía General de la República.

Para diciembre, la oficina que se encarga de perseguir los delitos financieros presentó cinco denuncias contra La Luz del Mundo bajo la sospecha de evasión fiscal, lavado de dinero y transacciones irregulares a paraísos fiscales. La iglesia responde que está “en la mejor disposición de aclarar cualquier malentendido”.

Tras un año y medio tras las rejas, el futuro de Naasón Joaquín y del liderazgo de la iglesia está en puntos suspensivos. La pandemia ha prolongado el inicio de la recta final del juicio, lo que ha desgastado a la defensa y a los testigos. “Esperamos, al igual que el Apóstol, el día en la corte cuando estas infundadas acusaciones puedan ser confrontadas y se demuestre su falsedad”, señala La Luz del Mundo. Desde el estallido del caso, las leyendas “Honorable” e “Inocente” han aparecido en letras gigantes a las puertas del templo en Hermosa Provincia, un grito de batalla que ha rebotado contra un muro de 90 millones de dólares, la fianza que el juez impuso al apóstol.

“Veo las mismas tácticas de negación permanente en la jerarquía, buscando proteger su fuente de ingresos, y la manipulación de la información que recibe la feligresía”, comenta la fuente que abandonó la cúpula de la iglesia. “Es difícil desarraigarse porque no solo te separas de tu religión, sino también de tu familia. Me consideran un apóstata, un enemigo”, agrega.

Es el mismo cisma que enfrenta Ocampo con sus familiares. “No importa toda la evidencia que les muestres, los padres y los hermanos de Alondra siempre creerán en la iglesia, están cegados por su fe”, comenta Thiagarajah. Y conforme avanza el juicio la línea entre cómplice y denunciante se vuelve más delgada. “No sé dónde termina el abuso y dónde empieza la responsabilidad que uno tiene como adulto, aunque sí puedo decir que ella está enfrentando consecuencias por lo que hizo”, admite el abogado. La verdad y las responsabilidades, tras más de 80 años de escándalos, se definirán en los tribunales.



JMRS