Internacional - Seguridad y Justicia

Una base estadounidense en Alemania convertida en campo de refugiados afganos

2021-08-27

Protegidos con mantas del frío otoño alemán, unos 200 afganos esperan en la...

Por Yann SCHREIBER

Ramstein, Alemania, 27 Ago 2021 (AFP) - Entre las tiendas de campaña color beige de la base de Ramstein, en Alemania, la mayor de Estados Unidos en Europa, los niños juegan al balón y la ropa lavada se seca sobre las verjas de este estacionamiento militar transformado en campo de refugiados afganos. 

Los afganos que trabajaron con las fuerzas estadounidenses en el país o considerados como "vulnerables" por el riesgo que corren tras la toma del poder por los talibanes, tienen que esperar en esta base aérea durante días antes ser enviados a otro destino.  

Protegidos con mantas del frío otoño alemán, unos 200 afganos esperan en la pista para embarcar en un Boeing 767-300 que los llevará al otro lado del Atlántico. 

Dentro de un hangar, Rasool, este antiguo empleado del Ministerio del Interior afgano de 27 años, espera junto a su padre a que llegue su turno.

"Me encuentro muy bien ahora, voy a ir a Estados Unidos. Queremos vivir con seguridad", dice.

- 17,000 personas -

Para los refugiados, Ramstein es una de las últimas etapas en el camino del exilio después de haber pasado, en su mayoría, por Catar y Kuwait, bases avanzadas de Estados Unidos en su puente aéreo con Kabul.

La base aérea alemana se convirtió de la noche a la mañana en un centro de acogida con capacidad para 17,000 personas, contando la base y el campo militar cercano.

"El primer factor que nos limitaba eran las camas y las tiendas", resume el general Josh Olson, responsable de la base aérea, donde los primeros evacuados pasaron, en promedio, cuatro días. "Pudimos movilizar reservas de material de Europa y traerlas aquí", afirma.

Su principal desafío: conseguir que los refugiados salgan rápido para dejar espacio a los recién llegados. 

Más de 3,500 personas pasaron ya por Ramstein. Pero sigue habiendo "muchas llegadas y pocas salidas", apunta este alto mando. 

- Hangares y tiendas -

Después de aterrizar en la base, los refugiados, muchos de los cuales huyeron solo con una mochila, deben visitar al médico.

Muchos llegan deshidratados; otros tienen heridas graves, provocadas incluso por disparos de bala, explica el responsable médico, Simon Ritchie, que también ha visto tres partos de refugiadas en Ramstein.  

La Cruz Roja estadounidense se encarga de darles lo necesario para su confort y los militares vigilan el espacio donde viven los refugiados.

El campo durante el día es mixto, pero por la noche mujeres y niños duermen en los hangares de la base, donde habitualmente estarían los aviones militares, y los hombres lo hacen en unas 350 tiendas de campaña. 

- Movilización de la ciudad -

Pero no solo la base, sino que toda la ciudad de Ramstein, en el suroeste de Alemania, se movilizó para acoger a los miles de refugiados afganos. 

Para alimentar a los evacuados, la base pidió ayuda a un restaurante del centro de la ciudad, el "Die Bühne", que la semana pasada envió lasañas vegetarianas o incluso 1,000 raciones de Käsespätzle, un plato tradicional alemán de fideos y queso.

"Era un desafío", cuenta a la AFP su propietario, Andreas Guhman, pero "respondimos a la petición de ayuda de los estadounidenses, nos conocemos y les apoyamos de buena gana".

"Somos vecinos desde hace 70 años. Era una cuestión de honor para nosotros", explica el alcalde de la ciudad, Ralf Hechler.

Los bomberos voluntarios de la ciudad llevaban la comida hasta la base, un trabajo que tendrán que seguir haciendo si siguen llegando refugiados.

El jueves fue "el día más cargado hasta ahora", con 10,000 llegadas a Ramstein en doce horas.

Incluso si el puente aéreo de Kabul se detiene, "seguiremos activos para lo que nos pidan", para ocuparse de los aviones provenientes de Oriente Medio, asegura el general Olson. 

Pero Olson también piensa en lo que vendrá después, cuando todo se tranquilice. 

"Ahora nos mueve la adrenalina", opina, "pero da miedo pensar en que dentro de una semana, tocará limpiar y volver a la normalidad".
 



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