Internacional - Población

Deslaves en Brasil causan 110 muertos, muchos desaparecidos

2022-02-17

Petrópolis, que lleva el nombre de un antiguo emperador brasileño, ha servido de...

Por MAURICIO SAVARESE y DIARLEI RODRIGUES

PETRÓPOLIS, Brasil (AP) — Al menos 110 muertos y 130 desaparecidos han dejado las inundaciones y deslizamientos de tierra causados por fuertes lluvias en la ciudad montañosa de Petrópolis, Brasil, mientras las autoridades dijeron que podría aumentar considerablemente la cifra de víctimas.

El gobierno del estado de Río de Janeiro confirmó el jueves el aumento en la cifra de muertos horas después de que la policía anunció que 134 personas estaban desaparecidas. Se cree que muchas de las víctimas quedaron atrapadas en el lodo.

Videos publicados en redes sociales mostraron ríos de agua y lodo arrastrando automóviles y viviendas por las calles, y una fuerte corriente de agua por toda la ciudad. En una de las grabaciones, dos autobuses se hundían en un río crecido mientras sus pasajeros salían por las ventanas, luchando por ponerse a salvo. Algunos no alcanzaron la orilla y fueron arrastrados por el agua hasta perderse de vista.

Los sobrevivientes cavaban entre los escombros para encontrar a sus seres queridos, incluso cuando había probabilidad de más aludes en las laderas de la ciudad. Un pequeño deslave el jueves provocó una evacuación, pero no causó heridos.

Rosilene Virginia dijo que su hermano apenas escapó, y ella lo considera un milagro. Pero aún no encuentran a un amigo.

“Es muy triste ver a la gente pidiendo ayuda y sin forma de ayudar, sin forma de hacer nada”, dijo Virginia a The Associated Press mientras un hombre la consolaba. “Es desesperante, un sentimiento de pérdida tan grande”.

Al tiempo que las familias se preparaban para enterrar a sus muertos, el jueves seguía sin estar claro cuántos cuerpos continúan atrapados en el lodo.

El alcalde Rubens Bomtempo no ofreció siquiera una estimación del número de desaparecidos, ya que la operación de recuperación sigue en marcha.

“Todavía no conocemos la magnitud de la catástrofe”, afirmó Bomtempo en conferencia de prensa el miércoles. “Ha sido un día duro, un día difícil”.

Petrópolis, que lleva el nombre de un antiguo emperador brasileño, ha servido de refugio para quienes escapan del calor del verano y para los turistas deseosos de explorar la llamada “Ciudad Imperial”.

Su prosperidad también ha atraído a los residentes más pobres de las regiones más pobres de Río de Janeiro. Su población ha crecido de forma desordenada, instalándose en las laderas de las montañas, que ahora están cubiertas de pequeñas residencias apiñadas. Muchas están en zonas no aptas para esas estructuras y se han vuelto más vulnerables por la deforestación y el drenaje inadecuado.

El Departamento de Bomberos estatal dijo que en la zona cayeron 25,8 centímetros (algo más de 10 pulgadas) de lluvia en cuestión de tres horas el martes, casi tanto como en los últimos 30 días combinados. El gobernador de Río de Janeiro, Claudio Castro, explicó en una conferencia de prensa que las lluvias fueron las peores registradas en la ciudad desde 1932.

“Nadie podía predecir lluvias tan intensas como estas”, apuntó Castro. Según los meteorólogos, se esperan más precipitaciones el resto de la semana.

Casi 400 personas se quedaron sin casa y otras 24 fueron rescatadas con vida, añadió Castro.

Algunos tuvieron suerte, aunque fueron pocos.

La región montañosa ha vivido catástrofes similares en las últimas décadas, incluida una que causó más de 900 muertes. Desde entonces, Petrópolis presentó un plan para reducir el riesgo de deslaves, pero las obras han avanzado lentamente. El plan, presentado en 2017, se basaba en un análisis que determinó que el 18% del territorio de la ciudad presentaba un riesgo elevado de deslaves e inundaciones.

Las autoridades dijeron que más de 180 residentes en zonas de alto riesgo están refugiados en escuelas.

El presidente Jair Bolsonaro expresó su solidaridad durante su viaje oficial a Rusia. Petrópolis ha declarado tres días de luto por la tragedia.

El sureste de Brasil se ha visto azotado por las intensas lluvias desde principios del año, con más de 40 muertes en incidentes registrados en la región de Minas Gerais a principios de enero y en Sao Paulo más tarde ese mes.



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