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La esperada eliminación del mundial desata una guerra en el fútbol chileno

2022-03-30

"Hoy día, si un niño flaquito pero muy técnico, tipo Messi cuando era...

 

Santiago de Chile, 30 mar (EFE).- La esperada eliminación en la fase de clasificación para el mundial de Catar 2022 ha desatado una guerra que permanecía soterrada en el fútbol chileno entre la directiva, los jugadores, antiguos internacionales, comentaristas y aquellos que opinan que la única solución es una regeneración profunda.

Las hostilidades las desencadenó el presiente de la federación chilena (ANFP), Pablo Milad, quien con los jugadores todavía en vestuarios les culpó del fracaso de "la Roja", que por segunda vez consecutiva se perderá la gran cita del fútbol mundial.

"Este es un momento triste por el fútbol chileno, sabíamos que era muy difícil por los puntos que traíamos y que habíamos perdido en las fechas anteriores”, explicó el dirigente antes de insistir de que les hubiera gustado despedir esta fase "ganando en cancha”.

“Nos vamos con tristeza, pero con la convicción de que hicimos todo lo posible como dirigentes", agregó antes de la lanzar la pulla que desató todos las críticas.

Aseguró que "lo difícil (fue) tratar con el camarín chileno" y lanzó sus dardos contra los clubes, a los que acusó de no trabajar bien en las categorías inferiores, lo que ha hecho que "hayamos exportado muy pocos jugadores a Europa en últimos cinco años".

RESPUESTA DESDE LOS MEDIOS

El primero en responder con dureza a Milad fue el exinternacional Mauricio Pinilla, quien pidió respeto para una generación que le ha dado a Chile los mejores años de fútbol, con dos mundiales (Sudáfrica 2010 y Brasil 2014) y dos copas de América consecutivas, en 2015 y 2016.

“Tenemos dos Copas América, señor Milad, y usted trajo un entrenador incapacitado”, dijo el antiguo delantero de Universidad de Chile, señalando también con el dedo al seleccionador, el uruguayo Martín Lasarte.

"Más, encima, se da el gusto, apenas terminada la eliminatoria del mundial, de charle la culpa a los jugadores. ¡Señor Milad, usted es un fresco", concluyo Pinilla en declaraciones en la televisión deportiva ESPN, donde fue invitado a comentar el partido.

DEBATE SOBRE LA REGENARACIÓN

Pinilla es uno de los miembros de esa "generación dorada" que llevó a Chile a la cumbre del fútbol sudamericano la pasada década

Una decena de sus compañeros de selección estaban el martes vestidos de corto en el estadio de San Carlos de Apoquindo, escenario de la dolorosa derrota frente a Uruguay.

Cinco saltaron en el once que dispuso Martín Lasarte, y habrían sido seis si el portero y capitán Claudio Bravo no hubiera estado sancionado.

De ellos, Gary Medel mostró fuerza y pundonor, pero los años le pesan. Igual que a Alexis Sánchez, motor del equipo y hombre al que todavía le queda algo más de magia y fútbol.

Quienes no dieron la talla fuero los hombres del centro del campo: ni Erik Pulgar, ni Arturo Vidal ni Charles Aránguiz estuvieron a la altura de un partido de esa trascendencia y naufragaron ante el despliegue físico y técnico de la línea de Uruguay, mucho más joven y mucho más rápida en los duelos personales.

FÍSICO POR ENCIMA DEL TALENTO

Es quizá en esa línea donde más se acentúan las carencias de Chile, que encuentra recambios en la portería -Bryan Cortés realizó un gran partido-, la defensa, con la inclusión de jóvenes como Kuscevic, y en ataque, donde destacan Ben Brereton y Montecinos, pero que no ve en el horizonte jóvenes con buen pie y mejor batuta.

Algunos, además, parecen querer aferrarse a la camiseta, como el propio Medel, quien al acabar el partido insistió en que su deseo es seguir defendiendo "la Roja", cerrando el paso a una nueva generación.

Pese a la dureza de las palabras del presidente, algunos técnicos locales consultados hoy por Efe pero que prefirieron no ser identificados, coincidieron con el análisis de Milad en lo que respecta a la formación.

Todos subrayaron que existe una tendencia en las categorías formativas de equipos como Colo Colo, Universidad de Chile o Universidad Católica, a reclutar chicos altos y fuertes, con una mayor atención al físico que a la técnica, algo que impide la subida de talentos que podrían dar esa luz que falta en el centro del campo.

"Hoy día, si un niño flaquito pero muy técnico, tipo Messi cuando era pequeño, va a probarse a las categorías tiene muchas opciones de no ser reclutado", sentenció uno de ellos.



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