Internacional - Política

Pyongyang amenaza con reactivar su oposición militar a Seúl

2019-04-25

Los expertos coinciden en que el encuentro de Vladivostok entre Putin y Kim Jong-un no...

JAVIER ESPINOSA | El Mundo

El bloqueo del proceso diplomático entre Corea del Norte y Estados Unidos podría resquebrajar la calma que se había instalado en la península coreana desde inicios de 2018, después de que Pyongyang amenazara por primera vez en meses a Seúl con la "correspondiente respuesta" a unas maniobras del ejército surcoreano y norteamericano.

Los citados ejercicios aéreos que comenzaron el pasado lunes pretendían ser una versión reducida de las maniobras anuales Max Thunder, que precisamente ya estuvieron a punto el año pasado de provocar la cancelación del primer encuentro entre Donald Trump y Kim Jong-un en Singapur.

Pyongyang siempre ha considerado que los repetidos ensayos militares que realizan las fuerzas armadas de los dos ejércitos son una suerte de preparación para atacar su territorio y hasta 2017, en cada ocasión que se celebraba uno de estos eventos respondía con andanadas verbales incendiarias o lanzamientos de misiles.

"Ahora que las autoridades surcoreanas no disfrazan su provocación militar contra Corea del Norte junto con los Estados Unidos, habrá una respuesta correspondiente de nuestro ejército", advirtió el régimen en una declaración de uno de sus departamentos.

La terminología usada por el texto oficial no esconde el simbolismo que Pyongyang otorga a estas maniobras, que dijo son "un desafío absoluto a la histórica declaración de Panmunjom del 27 de abril", en referencia al primer encuentro que mantuvieron Kim Jong-un y el presidente surcoreano Moon Jae In el año pasado.

Distanciamiento con Washington

El principal diario norcoreano, 'Rodong Sinmun', ya había advertido en un editorial del pasado mes de febrero que la reactivación de las maniobras -la mayoría fueron suspendidas en 2018 como parte del espíritu de concordia que generó la aproximación de las dos coreas y la cita de Singapur- era "un movimiento peligroso contrario a la tendencia de la mejora de las relaciones" entre las dos naciones de la península.

Ese mismo texto recordaba que el territorio asiático ya ha asistido a este mismo guión, en el que periodos de calma son seguidos de un incremento de la tensión militar.

Los expertos coinciden en que el encuentro de Vladivostok entre Putin y Kim Jong-un no conseguirá reactivar el proceso diplomático, que se paralizó poco después de la cumbre de Singapur y confirmó su crisis en la segunda y fallida cita de Trump y Kim en Hanoi.

Pyongyang viene lanzando mensajes de forma repetida sobre su creciente malestar al respecto, que le han llevado incluso a realizar dos ensayos de armamento, sin llegar -eso sí- al lanzamiento de misiles.

El distanciamiento con Washington se está extendiendo a las relaciones con Seúl. La promesa de Kim de visitar la capital surcoreana en respuesta al viaje de Moon Jae In a Corea del Norte parece ya un mero recuerdo que no se cumplirá en un futuro inmediato.

El pasado día 18 el diario surcoreano 'JoongAng Ilbo' titulaba: "Corea del Norte corta todos los contactos con Corea del Sur", reflejando la parálisis a la que se han visto abocado también los contactos bilaterales de menor entidad, incluso los que se habían preparado bajo los auspicios de las ONG.

Pyongyang ha cesado asimismo su colaboración en la recuperación de cadáveres de soldados de las dos naciones y sus representantes se retiraron en marzo de la oficina de enlace que se abrió en Kaesong, para facilitar el diálogo directo entre las dos capitales.

Hacia la autarquía

Durante su último gran discurso político de calado, el que pronunció el pasado día 12 en la reunión del Parlamento local, Kim Jong-un incidió en la necesidad de reforzar la autarquía del país, recordando que incluso en el pasado -cuando Pyongyang recibía una significativa ayuda tanto de Moscú como de Pekín- siempre mantuvo una relativa independencia política respecto a la vecina China y la que entonces era la Unión Soviética.

"La situación política actual exige que nuestro Estado sostenga más alto el estandarte de la autosuficiencia", aseguró el dirigente, admitiendo indirectamente que la era de las sanciones está lejos de concluir, pese al posible respaldo de Moscú y Pekín.

El citado 'Rodong Sinmun' ha incidido este jueves en el mismo mensaje que parece haberse convertido en el 'leitmotiv' del régimen, tras constatar que el diálogo con EU no ha propiciado una flexibilización del acoso internacional.

"Hay que hacer todo lo posible para un gran avance en la autosuficiencia", escribía el matutino en su editorial.

La referida alocución de Kim ha ratificado el profundo y preocupante giro político que esta adoptando la situación en la península coreana, que parece retomar paso a paso, la vía hacia una nueva fase de confrontación.

Durante su intervención, el líder norcoreano abandonó los guiños conciliadores hacia Seúl que había protagonizado durante meses acusando al país vecino de actuar con "palabras y comportamientos pérfidos" y argumentó que se ha llegado a un punto crítico en el se debe decidir si estos meses de calma han sido simplemente un interludio previo al "regreso al pasado cuando la espiral de tensión se elevó en dirección a una catástrofe con el peligro cada vez más próximo de una guerra".



Jamileth