Editorial

La maldición de Londres 

2017-06-15

"Había un rostro en cada ventana, sobre todo madres y niños que luchaban por salir en medio...

 

CARLOS FRESNEDA / El Mundo

Londres, ciudad maldita. Tras dos atentados terroristas en menos de tres meses, la capital británica revivió la pesadilla con un aterrador incendio en mitad de la noche. La torre Grenfell, un edificio de 24 plantas en los confines de Notting Hill, ardió como una pira con más de 600 residentes dentro. Al menos 12 personas resultaron muertas, 74 fueron hospitalizadas con heridas y decenas figuran como "desaparecidas", en el mayor fuego que ha sufrido la ciudad en décadas.

"Había un rostro en cada ventana, sobre todo madres y niños que luchaban por salir en medio del incendio", relató a EL MUNDO Samira Lamrani, que vivía a los pies de la torre siniestrada, en Hurstway Road. "Una madre lanzó a un bebé desde el noveno o el décimo piso y un hombre que estaba entre nosotros fue capaz de salvarlo" .

Mickey Paramasivan logró escapar desde el séptimo piso con su mujer y su hija. "Era casi la medianoche, pero yo estaba despierto y me llegó un olor a plástico quemado", relató Paramasivan en la iglesia de St. Clements, donde pasaron la noche decenas de supervivientes. "Abrí la puerta, vi una humareda y oí gritar a los vecinos: ¡Bajad por las escaleras!. Y eso fue lo que hicimos. Cuando llegamos abajo vimos todo el edificio ardiendo. Se escuchaban explosiones y gritos por todos los lados. Poco después de nosotros salió una mujer que bajó desde el piso 12 con seis niños. Cuando llegó abajo sólo había cuatro con ella".

A lo lejos, la torre del infierno seguía ardiendo al cabo de casi 12 horas, convertida en una fantasmal estructura calcinada. Hace apenas seis meses, el así llamado Grenfell Action Group había denunciado la falta de seguridad en el bloque de viviendas sociales y había advertido que "sólo un suceso catastrófico" serviría para dejar en evidencia a los responsables.

Los vecinos aseguraron que las alarmas antiincendio en los pasillos no funcionaron, y tampoco muchos extintores. El difícil acceso al edificio y las escasas vías de escape fueron otros de los dos puntos denunciados. Los vecinos sospechan que el revestimiento de láminas de aluminio (con un núcleo de polímero termoplástico) pudo haber servido para propagar el fuego. El origen estuvo en el segundo o tercer piso, posiblemente por un fallo eléctrico en un frigorífico (aunque no hay una confirmación oficial sobre la causa).

"Hay muchas preguntas que necesitan ser respuestas urgentes", declaró el alcalde Londres, Sadiq Khan. "Todos hemos visto la velocidad a la que se propagó el incendio. Y hay muchas torres como ésta no sólo en Londres, sin en todo el país".

Khan tenía previsto asistir a la reapertura del Borough Market, 11 días después del atentado que causó ocho muertos y decenas de heridos. El alcalde pidió a los londinenses que se fueran mentalizando para otra tragedia de dimensiones desmesuradas.

El líder de la oposición laborista, Jeremy Corbyn, advirtió que los recortes sociales auspiciados por el Gobierno conservador pudieron ser "parcialmente culpables" del desastre de la torre Grenfell. Corbyn se refirió en concreto al ex ministro de Vivienda y actual jefe de Gabinete de Theresa May, Gavin Barwell, bajo cuya responsabilidad estaba el cumplimiento de las normas de seguridad en los bloques de viviendas sociales.

"Se trata de un incidente sin precedentes en Londres"

Dominado el fuego, al cabo de más de 15 horas, los bomberos pudieron rescatar los primeros cadáveres -envueltos en mantas rojas- dentro de la mole humeante y negra de la torre Grenfell. Danny Cotton, al frente de los más de 250 bomberos que contribuyeron a las labores de rescate, reconoció que era imposible estimar cuánta gente habría podido morir, "dado el tamaño y la complejidad del edificio".

"Se trata de un incidente sin precedentes en Londres", reconoció la jefa del Departamento de Bomberos. "En mis 29 años de servicio nunca he visto nada que se pueda comparar". La policía advirtió por su parte que se pueden esperar "más víctimas". Los familiares esperaban noticias en el Rugby Portobello Club, donde se vivieron escenas de gran tensión.

Las españolas Nelly y Amanda Fernández, vecinas de Barandon Walk, también a los pies de la torre, recuerdan las trágicas escenas al filo de la una de madrugada. "Teníamos unas primas que viven dentro y por suerte pudieron escapar. Oscar, un conocido mío, posiblemente se quedó dentro. Era horrible, mirabas hacia arriba y en todas las ventanas veías gente pidiendo ayuda o intentando salir".

"Aquí somos todos una comunidad muy fuerte y nos ayudamos los unos a los otros: los españoles, los latinos, los marroquíes", aseguraba Nelly, la madre leonesa de 73 años. "Pero esta es una tragedia enorme, un trauma terrible para todos".

Jessica Urbano, que vivía en el piso 20 de la torre, fue capaz de llamar a su madre a la 1.39 de la madrugada, pero no volvieron a saber de ella desde entonces. Su tía, Sandra Ruiz, confesó a The Evening Standard que la familia está "desesperadamente preocupada" por su vida.

"Muchos hombres que vivían en la torre se encontraban aún en la mezquita por el Ramadán y descubrieron sobre la marcha que era su casa la que estaba ardiendo", relató Samira Lamrani. "Algunos intentaron entrar, pero era demasiado tarde. El incendio se propagó hacia arriba muy rápidamente y cuando llegaron los bomberos estaba ya casi todo el edificio en llamas".

"Hubo gente que intentó descolgarse por las ventanas haciendo nudos con las sábanas", recordó Lamrani. "Alguien vio también a un hombre lanzándose con una especie de paracaídas casero. Pero la mayoría eran mujeres y niños, haciendo señales con toallas mojadas o pidiendo ayuda con sus móviles".

"Ahora entienden por qué nos quejábamos los residentes", declaró la vecina de Hurstway Road, con su familia a salvo en la iglesisa de St Clements. "Los que vivimos en pisos bajos tenemos esa suerte, pero la gente de las torres lo ha pagado con su vida. Los caseros de la KCTMO (Kensington and Chelsea Tenant Management Organisation) están obligados a responder".



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