Muy Oportuno

"La amistad verdadera" 

2023-12-21

El amigo fiel no tiene precio, no hay peso que mida su valor. El amigo fiel es remedio de vida, los...

Por | Pedro Sergio Antonio Donoso

"El amigo fiel es seguro refugio, el que le encuentra, ha encontrado un tesoro. El amigo fiel no tiene precio, no hay peso que mida su valor. El amigo fiel es remedio de vida, los que temen al Señor le encontrarán. (Eclesiástico (Sirácida) (SBJ) 6, 14-16)

1. LOS MODELOS DE AMISTAD DE LA BIBLIA

Por ti lleno de angustia, Jonatán, hermano mío, en extremo querido, más delicioso para mí tu amor que el amor de las mujeres.  (2 Samuel (SBJ) 1), Es el lamento de David ante la muerte de su amigo, es el mismo llanto que nos hace expresar el dolor cuando un buen amigo se nos va de la vida terrena. Jesús, por amor también llora la muerte de su amigo Lázaro. Los judíos entonces decían: "Mirad cómo le amaba".  (Juan (SBJ) 11)

Esta amistad de David, nos invitan a reflexionar sobre el valor inestimable de la amistad, y hacer lo posible por no traicionarla, para lo cual hay que alejarse de aquellas pasiones que la destruyen, tales como la envidia, la soberbia y el desamor por nuestros amigos.

La Biblia, nos invita a buscar los modelos de amistad y a descubrir en nosotros nuestras debilidades frente nuestros amigos, les invito a reflexionar al respecto, contemplando en la Escrituras lo que se nos ha revelado de este sentimiento de amor que llamamos amistad.

Es así como en las Sagradas Escrituras, encontraremos ante todo ejemplos concretos de amistad profunda entre personas que se quieren de forma espontánea y en el sentido más real de la palabra; en estos modelos el amor envuelve a todo el ser humano, a menudo hasta el riesgo de la propia vida.

2. EL LLANTO, EL AYUNO Y LA LAMENTACIÓN DE DAVID POR LA MUERTE DE JONATÁN

En el Antiguo Testamento, uno de los ejemplares más célebres y elocuentes de la auténtica amistad lo encontramos en la historia trágica del atormentado rey Saúl; su hijo mayor quería fuertemente, hasta estar dispuesto a dar su vida por él, a David, a pesar del odio con que lo trataba su padre. Cuando Jonatán vio a este joven héroe en presencia del rey con la cabeza del gigante Goliat en la mano; "quedó prendado de David, y Jonatán comenzó a amarlo como a sí mismo" (1S 18,1); por eso hizo un pacto con el hijo de José, "porque lo amaba como a sí mismo", y le regaló "su manto, sus vestidos y hasta su espada, su arco y su cinturón"(l Sam 18,3s).

El amor de Jonatán a David no fue sólo de orden sentimental, sino que se manifestó muy en concreto; en efecto, cuando su padre decidió matar a su amigo, le avisó para que estuviera atento e intercedió en favor suyo con unas palabras tan convincentes que hizo renunciar al rey a sus propósitos homicidas (1S 19,1-7). Como consecuencia de las persecuciones de Saúl, Jonatán tuvo que ayudar a huir a su amigo, enfrentándose con la ira de su padre, que llegó a lanzar contra él su lanza por haber defendido a David (1S 20). En aquella ocasión los dos amigos hicieron un nuevo pacto: "Jonatán reiteró su juramento a David por el amor que le tenía, pues le amaba como a sí mismo" (1S 20,17). Antes de separarse, los dos amigos se besaron y lloraron juntos, hasta que David llegó al paroxismo; Jonatán entonces dijo a su amigo: "Vete en paz. En cuanto al juramento que hemos hecho en nombre del Señor, que el Señor esté siempre entre tú y yo, entre mi descendencia y la tuya" (1S 20,42). El llanto, el ayuno y la lamentación de David por la muerte de Jonatán ilustran de la forma más elocuente su tierno y profundo afecto por el amigo: Por ti lleno de angustia, Jonatán, hermano mío, en extremo querido, más delicioso para mí tu amor que el amor de las mujeres.  (2 Samuel (SBJ) 1)

3. EN EL NUEVO TESTAMENTO ENCONTRAMOS MODELOS DE AMISTAD NO MENOS SIGNIFICATIVOS.

Advirtamos que en él se registran varios casos de amistad humana, no siempre profunda: "envió el centurión a unos amigos a decirle" (Lucas (SBJ) 7,6), "Si uno de vosotros tiene un amigo y, acudiendo a él a medianoche, le dice: "Amigo, préstame tres panes….",  (Lucas (SBJ) 11,5), "Cuando des una comida o una cena, no llames a tus amigos, ni a tus hermanos,…….."(Lucas (SBJ) 14,12), "y llegando a casa, convoca a los amigos y vecinos, y les dice……"  (Lucas (SBJ) 15,6), mas ejemplos encontramos en: Lc 15,9; Lc 15,29: Hech 10,24; Hech 19,31; Hech 27,3). No pocas veces esos amigos demuestran un amor débil y muy quebradizo, ya que se transformarán en perseguidores (Lc 21,16); en efecto, su amistad carece a menudo de raíces profundas, como la que había entre Herodes y Pilato (Lc 23,12). De un tenor análogo era la amistad servil de los funcionarios romanos por el emperador, aun cuando el título que más ambicionaban era el de "amigos del cesar", mientras que la amenaza más grave para ellos era la acusación de no ser amigos del emperador: "Desde entonces Pilato trataba de librarle. Pero los judíos gritaron: Si sueltas a ése, no eres amigo del César; todo el que se hace rey se enfrenta al César".  (Juan (SBJ) 19, 12).

4. LA AMISTAD SÓLIDA DE JESÚS

Pero los evangelios nos hablan además y sobre todo de la amistad sólida de Jesús y de sus discípulos con expresiones muy elocuentes, especialmente en el último de estos libros. En efecto, Juan presenta a Jesús tratando de este tema en sus discursos de la última cena, y piensa en el maestro como modelo de la amistad profunda y concreta que llega hasta el don de la vida: " No os llamo ya siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer."(Juan (SBJ) 15, 15)

En el cuarto evangelio se presentan igualmente otros ejemplos de verdadera amistad hacia Jesús: Simón Pedro amó realmente a su maestro y pudo declarar con sinceridad que estaba dispuesto al martirio por él, aunque presumiendo de sus fuerzas, ya que llegó a renegar de Cristo: "Pedro le dice: ¿Por qué no puedo seguirte ahora? Yo daré mi vida por ti. » 38 Le responde Jesús: ¿Que darás tu vida por mí? En verdad, en verdad te digo: no cantará el gallo antes que tú me hayas negado tres veces".  (Juan (SBJ) 13,37). Pedro, después de la resurrección de Jesús, confesó con humildad y verdad su amor profundo y sincero por el Señor: "Después de haber comido, dice Jesús a Simón Pedro: Simón de Juan, ¿me amas más que éstos?  Le dice él: Sí, Señor, tú sabes que te quiero". (Juan (SBJ) 21,15)

5. EL MODELO DEL AMIGO FIEL DE CRISTO

A pesar de la debilidad de su traición (Jn 18,17s.25ss), Pedro acudió inmediatamente a la tumba del Señor en la mañana de pascua, cuando le informaron del supuesto robo de su cuerpo (Jn 20,2ss). Pero el modelo del amigo fiel de Cristo en el cuarto evangelio es el discípulo amado, que vivió en profunda intimidad con el Hijo de Dios: "Uno de sus discípulos, el que Jesús amaba, estaba a la mesa al lado de Jesús.  (Juan (SBJ) 13, 23), siguió siempre al maestro, incluso durante su pasión hasta el Calvario: "Seguían a Jesús Simón Pedro y otro discípulo"  (Juan (SBJ) 18,15); "Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: Mujer, ahí tienes a tu hijo". (Juan (SBJ) 19,26); "Pedro se vuelve y ve siguiéndoles detrás, al discípulo a quién Jesús amaba,  (Juan (SBJ) 21,20), y corrió velozmente al sepulcro de Jesús apenas María Magdalena llegó con la desconcertante noticia del robo del cadáver de Jesús (Jn 20,2ss). Y no sólo ellos, sino que también los demás discípulos fueron considerados como amigos por Jesús "Os digo a vosotros, amigos míos" (Lucas (SBJ) 12,4): "Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando". (Juan (SBJ) 15,14); ellos perseveraron, efectivamente, en el seguimiento del maestro durante sus correrías apostólicas: "Vosotros sois los que habéis perseverado conmigo en mis pruebas" Lucas (SBJ) 22,28)

Finalmente, a propósito del tema de la amistad, no hemos de omitir una alusión a la exhortación de Jesús -realmente original- de hacerse amigos con la riqueza, aunque injusta, para ser acogidos en las moradas eternas: "Yo os digo: Haceos amigos con el Dinero injusto, para que, cuando llegue a faltar, os reciban en las eternas moradas. El que es fiel en lo mínimo, lo es también en lo mucho; y el que es injusto en lo mínimo, también lo es en lo mucho…."  (Lucas (SBJ) 16,9). Con este logion el Señor enseña que con la limosna y el socorro a los necesitados nos hacemos amigos de los pobres, que son quienes tienen el poder de introducir a los ricos en el reino celestial.

6. EL AMIGO VERDADERO AMA EN TODAS LAS CIRCUNSTANCIAS 

El afecto profundo, el amor tierno y fuerte entre dos personas, es considerado por la Biblia como un bien imposible de pagar, como un tesoro preciosísimo. La elegía de David por su amigo Jonatán exalta la dulzura y el valor extraordinario de la amistad: "Tu amor era para mí más dulce que el amor de mujeres" (2S 1,26). Esta sentencia merece nuestra atención, ya que demuestra cuan valioso y beatificante es el amor entre los amigos: produce mayor felicidad que el amor conyugal. Generalmente, el amor en el matrimonio es considerado como la forma más perfecta y más completa, como la expresión más profunda del don de sí mismo en el amor; en el matrimonio realmente se manifiesta el amor de forma plena, en cuanto que se tiene una comunión profunda, no sólo de los corazones, sino también de los cuerpos. Pues bien, David proclama que su amistad con Jonatán era más dulce y maravillosa que el amor conyugal.

En realidad, el amigo verdadero ama en todas las circunstancias, en la prosperidad y en la desdicha: "El amigo ama en toda ocasión, el hermano nace para tiempo de angustia". (Proverbios (SBJ) 17,17): "El amigo fiel es seguro refugio, el que le encuentra, ha encontrado un tesoro. El amigo fiel no tiene precio, no hay peso que mida su valor. El amigo fiel es remedio de vida, los que temen al Señor le encontrarán. (Eclesiástico (Sirácida) (SBJ) 6, 14-16)

En tiempos de infortunio los amigos consuelan, como sucedió en el caso de Job, probado duramente por el Señor (Jb 2,11). Por esa razón no hay que abandonar nunca al amigo (Pr 27,10 Si 9,10), ni mucho menos engañarlo con mentiras (Si 7,12); sobre todo, hay que estar en guardia para no traicionarlo por ningún motivo (Si 7,18). El apóstol Judas Iscariote traicionó, por desgracia, a su amigo y maestro por dinero (Mt 26,14ss y par).

7. VALOR INESTIMABLE DE LA AMISTAD.

Dado el valor inestimable de la amistad, la pérdida de los amigos no puede menos de ser fuente de dolor y de tristeza. Job, además de las pruebas indescriptibles, de las desgracias de todo tipo y de la enfermedad horrenda, saboreó la amargura del abandono de los amigos, y por ello se lamenta: "Tienen horror de mí todos mis íntimos, los que yo más amaba se han vuelto contra mí." (Job (SBJ) 19,19). Análoga es la experiencia por la que atravesó el salmista: "Mis compañeros, mis amigos se alejan de mis llagas; hasta mis familiares se mantienen a distancia" (Salmo 38,12). "Alejaste de mí a mis amigos y compañeros, ahora mi compañía es sólo la tiniebla" (Salmo 88,19). Los sabios enumeran algunas causas de la pérdida de la amistad: la difamación (Pr 16,28), la promesa no cumplida (Si 20,23), la recriminación o el insulto (Si 22,20), la traición de los secretos del amigo (Si 22,22 Si 27,16-21). En la historia de los primeros reyes de Israel encontramos la descripción del cambio de la amistad al odio debido a la envidia por el aumento del prestigio de la persona anteriormente querida. Saúl se aficionó a David cuando este joven llegó a su corte; él encontró benevolencia ante los ojos del rey (1S 16,21ss). Pero cuando el hijo de Jesé comenzó a realizar hazañas admirables contra los filisteos para la salvación de Israel y todo el pueblo se puso a aplaudir al joven héroe, Saúl sintió envidia, se enfadó profundamente e intentó varias veces matarlo (1S 18,5ss), ya que lo consideraba como un rival, como un enemigo (1S 18,29). En realidad, el amor puede transformarse en odio y es posible recibir mucho daño incluso de los amigos (Za 13,6).

8. VERDADEROS Y FALSOS AMIGOS.

En realidad, no todas las amistades se muestran profundas y auténticas; existen verdaderos y falsos amigos. Algunos profetas no dan la impresión de querer fomentar la amistad, ya que exhortan a no fiarse de los amigos (Miq 7,5) o hablan de sus emboscadas y de sus engaños arteros (Jr 9,3 Jr 20,10). El Eclesiástico (Siracida) se muestra menos pesimista, aunque reconoce que existen amigos falaces (Si 33,6), y exhorta a ser cautos en las amistades (Si 6,17), a no fiarse del primero que llega y ponerlo a prueba antes de darle confianza, ya que algunos se muestran amigos sólo por conveniencia o por interés y pueden transformarse en enemigos con facilidad (Si 6,7-12 Si 37,5). El verdadero amigo no se revela en la prosperidad, sino sólo en la adversidad (Si 12,8s); en esa ocasión mostrará su piedad para con el amigo desgraciado (Jb 6,14). En efecto, hay amigos sólo de nombre (Si 37,1), que en el tiempo de la tribulación se esfuman (Si 37,4), sobre todo si la amistad tenía su fundamento en el dinero y el poder (Pr 19,4 Pr 19,6). El amigo verdadero es un tesoro que no tiene precio (Si 6,15); por eso su pérdida es causa de sufrimiento mortal: "¿No es para uno una mortal tristeza cuando un compañero o amigo se cambia en enemigo? (Eclesiástico (Sirácida) (SBJ) 37,2).

Ese amargo cáliz de la traición a la amistad tuvo que saborearlo también el Hijo de Dios hecho hombre: uno de sus discípulos más íntimos, uno de los apóstoles, le traicionó; fue tal el dolor por este gesto infame, que Jesús se sintió profundamente excitado en su espíritu, cuando estaba para denunciar al traidor (Jn 13,21)

9. CÓMO CONQUISTAR Y CULTIVAR LA AMISTAD.

El amor y la amistad tienen un valor incalculable; pero estos tesoros no llueven del cielo, sino que han de descubrirse, buscarse y conquistarse. Además, la flor maravillosa de la amistad, una vez que ha brotado y despuntado, necesita cultivarse. Los libros sapienciales contienen preciosas advertencias en este sentido, que no han perdido absolutamente nada de su valor en nuestros días, después de más de dos mil años. Aquí las sentencias más significativas sobre este tema: "El que encubre la falta cultiva la amistad" (Pr 17,9); el que se comporta con humildad y modestia, encuentra gracia ante la mirada del Señor y es amado por los hombres (Si 3,17s); el que visita a los enfermos se sentirá querido por ellos (Si 7,35), lo mismo que el que ayuda al necesitado (Si 22,23). Por consiguiente, la amistad se conquista amando concretamente al prójimo. El Eclesiástico (Sirácida) exhorta a cultivar la amistad, haciendo bien al amigo y comprometiéndose en su ayuda: "Antes de morir, haz el bien a tu amigo, según tus medios dale con largueza". (Eclesiástico (Sirácida) (SBJ) 14,13). No hay que dar crédito a las murmuraciones contra los amigos, sino que hay que buscar la verdad, ya que a menudo se trata de calumnias (Si 19,13ss); más aún, hay que defender al amigo (Si 22,25), hay que aficionarse a él y serle siempre fiel (Si 27,17). Finalmente, no hay que tener miedo de perder el dinero por el amigo (Si 29,10); la amistad es un bien inmensamente superior a las riquezas materiales.

FUENTES:

Este articulo esta apoyado en el Nuevo Diccionario de Teología Bíblica de Rossano, Ravasi y Girlanda, Editorial San Pablo, los textos Bíblicos están tomados de la Sagrada Biblia de Jerusalén (SBJ).


 



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