Nacional - Política

La Caja de Pandora, abren los archivos de gobierno

2019-01-24

El ahora mandatario había prometido desde abril pasado, durante su campaña electoral,...

 

(ANSA) - CIUDAD DE MEXICO.- Los archivos secretos de los servicios de inteligencia del gobierno mexicano saldrán por primera vez completamente a la luz, un antiguo reclamo de investigadores y de grupos de oposición y periodistas.
    
La medida permitirá hacer públicos datos vitales y descifrar las claves de momentos sombríos de la historia reciente del país como la feroz represión gubernamental de los años 70 y 80.
    
Esta política se plasmó sobre todo en dos episodios fundamentales: la Matanza de Tlatelolco del 2 de octubre de 1968 y la Masacre del "Jueves de Corpus" del 10 de junio de 1971.
    
El propio presidente Andrés López Obrador anunció que se dispone a firmar en breve la apertura completa los archivos hasta hoy confidenciales de seguridad nacional para conocer la verdad sobre muchos acontecimientos políticos y sociales que cimbraron al país en las últimas décadas.
    
"Se van a abrir los archivos secretos, todos. Estoy por firmar el decreto. Había una parte del archivo nacional del país, que reservaron. No va a haber reserva. Se van a poder consultar todos los expedientes", afirmó el miércoles López Obrador.
    
El ahora mandatario había prometido desde abril pasado, durante su campaña electoral, que de ganar las elecciones desclasificaría los archivos secretos del Cisen y él mismo buscaría su expediente personal.
    
Al asumir su encargo, el 1 de diciembre pasado, el jefe de Estado dijo que el ministerio de Gobernación cuenta con 3,200 agentes dedicados al espionaje los cuales se integrarán ahora a la Guardia Nacional, que está a punto de ser creada.
    
Apenas unos días después de iniciar su gestión, López Obrador creó el Centro Nacional de Inteligencia, que sustituyó al Cisen, bajo un nuevo enfoque y puso a cargo del organismo al general retirado Audomaro Martínez, uno de sus allegados.
    
Los expedientes que estarán a disposición de los investigadores y de cualquier persona pertenecían tanto al recién desaparecido Centro de Información y Seguridad Nacional (Cisen), conocido como "la CIA mexicana" y los de antiguos cuerpos que se mantienen bajo reserva en el Archivo General de la Nación.
    
La desclasificación de estos documentos es aguardada con impaciencia por muchos desde hace tiempo, en particular los pertenecientes a la tenebrosa y también extinta Dirección Federal de Seguridad, antecesora del Cisen.
    
Especialistas, activistas y periodistas han reclamado desde hace mucho a los gobiernos quitar la estricta reserva sobre la información resguardada bajo argumentos de seguridad nacional, protección de datos personales y daños previsibles a proceso judiciales en curso.
    
Los cuerpos de espionaje en México fueron creados en los años 20 del siglo pasado, tras finalizar la guerra civil de 1910, luego de la férrea dictadura de Porfirio Díaz y cuando comenzó la pacificación del país y reformados durante el gobierno del presidente Lázaro Cárdenas (1934-1940).
    
De acuerdo con numerosos testimonios, los cuerpos de policía política fueron usados como arma eficaz para identificar y reprimir a la incipiente guerrilla de los años 70 y 80, la cual fue infiltrada, lo mismo que organizaciones civiles, partidos de oposición y hasta universidades.
    
La práctica del espionaje político ha sido denunciada inclusive en los recientes gobiernos de los ex presidentes Felipe Calderón (2006-2012) y Enrique Peña Nieto (2012-2018) por medio de programas de "malware" que eran infectados en teléfonos celulares de personajes de la oposición o periodistas.
    
Apenas en septiembre pasado, la organización Citizen Lab, de la Universidad de Toronto, reveló que el programa "malicioso" llamado Pegasus, mediante el cual se logra sembrar un software espía a los móviles de periodistas y figuras políticas adquirido por el gobierno mexicano un año antes, seguía estando activo.
    
"Parece que tres operadores de Pegasus son operacionales en México, a pesar de la extensa evidencia sobre los abusos para espiar a la sociedad civil mexicana", indicó la entidad en un reporte suscrito junto con la organización de defensa de la libertad de expresión Artículo 19.
    
Los hallazgos sobre el espionaje en México a través de este programa generaron un escándalo internacional y desembocaron en una investigación criminal, pero pese a ello la actividad de "escucha" prosiguió, según el informe.



Jamileth