Internacional - Economía

La economía española crece por debajo del 2% por primera vez en cinco años

2019-12-30

Pero los datos son contradictorios: a pesar del enfriamiento, España avanza casi el doble...

 

El País | Madrid.- La economía española recorre el camino de la desaceleración con algunos altibajos. La actividad creció durante el tercer trimestre del año un 1,9% en términos interanuales, el menor ritmo desde 2014, según confirmó este lunes el Instituto Nacional de Estadística (INE). Este dato es una décima inferior a lo anticipado inicialmente. Pero los datos son contradictorios: a pesar del enfriamiento, España avanza casi el doble que sus principales socios comunitarios. Además, el PIB avanzó algo más que el trimestre anterior: un 0,407% frente a un 0,356%.

La economía española vivió una época de rápido crecimiento desde el inicio de la recuperación a finales de 2013. Los indicadores económicos se sobrepusieron con fuerza tras la devastadora crisis financiera. Desde entonces, la actividad económica va aterrizando poco a poco hasta alcanzar su crecimiento potencial, en el entorno del 1,5%, según varios centros de análisis económicos.

A partir del pasado verano el panorama se volvió algo más sombrío. La escalada en la guerra comercial a partir de julio, la posibilidad de un Brexit a las bravas el pasado octubre, la crisis de la industria alemana y las tensiones geopolíticas en Oriente Medio amedrentaron a los inversores y la economía global se encogió. España no permaneció ajena a esa incertidumbre.

El PIB español creció durante el tercer trimestre un 1,9% respecto al mismo periodo del año precedente, una décima menos que la previsión inicial del INE. La aportación del sector exterior (la combinación entre importaciones y exportaciones) al PIB español fue mucho menor durante el tercer trimestre, según los datos recogidos en la serie de Contabilidad Nacional del INE. No obstante, el consumo de los hogares, el gasto de las Administraciones Públicas y la inversión mantuvieron el impulso entre julio y septiembre. “La contribución de la demanda nacional al crecimiento interanual del PIB es de 1,8 puntos, seis décimas más que la del segundo trimestre. Por su parte, la demanda externa presenta una aportación de 0,1 puntos, siete décimas menos que la del trimestre pasado”, señala el instituto estadístico en una nota difundida ayer. Entre las notas negativas destaca el comportamiento de la construcción. La inversión en vivienda se redujo un 0,3% en el trimestre.

Aunque en el tercer trimestre se acentuaron las incertidumbres internacionales, muchos de los riesgos parecen estar desapareciendo con la llegada del invierno. Estados Unidos y China están más cerca que nunca de alcanzar un armisticio arancelario, la victoria de Boris Johnson ha despejado algunas dudas sobre el futuro del Reino Unido y aunque Alemania sigue parada comienza a recuperar el aliento. Por ello, el BCE augura una cierta recuperación de la economía europea para mediados del próximo año.

Eso explica que el deterioro no de la economía fuera tan agudo e incluso se anticipa una ligera aceleración al final del periodo. En términos intertrimestrales, el PIB avanzó un 0,4% entre julio y septiembre, algo más que el trimestre anterior cuando avanzó un 0,356%. La inversión en maquinaria y bienes de equipo dio un buen salto. Su aportación al crecimiento de la economía española fue de 1,7, casi dos puntos más que el periodo anterior. La evolución de este capítulo es un buen termómetro de las perspectivas futuras de la economía, porque su crecimiento suele revelar que los agentes económicos se preparan para aumentar su producción.

“La ralentización se traslada de forma más intensa al mercado de trabajo, donde el empleo modera su avance siete décimas respecto al trimestre precedente”, explica la Cámara de Comercio de España.

El número de ocupados, en términos de puestos de trabajo equivalente a tiempo completo, creció un 1,8% interanual durante el tercer trimestre de 2019, siete décimas porcentuales menos que el avance registrado el trimestre previo (2,5%). Fruto de esta evolución es la mejora de la productividad de la economía española. En concreto, esta variable creció una décima durante este tercer trimestre del año, tras acumular cinco trimestres consecutivos creciendo a tasas negativas.



Jamileth