Nacional - Economía

Gobierno alista ambiciosa reforma de pensiones

2020-02-10

El tema vuelve a estar en el debate público cuando está a punto de entrar en...

 

(ANSA) - CIUDAD DE MEXICO, 7 FEB - El gobierno del presidente Andrés López Obrador alista una ambiciosa reforma a las pensiones, a fin de desactivar la "bomba de tiempo" que a juicio de expertos representa el actual sistema mexicano, calificado como "inviable" y "empobrecedor".
    
El tema vuelve a estar en el debate público cuando está a punto de entrar en vigencia, el año próximo el nuevo sistema que será financiado casi exclusivamente por organismos privados y ya no por el Estado, bajo el antiguo modelo chileno.
    
Se espera que en 2021 los primeros 75,000 trabajadores que comenzaron su vida laboral en la formalidad desde 1997 ahorrando por medio de una Administradora de Fondos para el Retiro (Afore), cumplirán 65 años y podrán retirarse.
    
Sin embargo, de acuerdo con el Consejo Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), sólo 750 podrán alcanzar una pensión y apenas 50 superan los 700,000 pesos de ahorro (unos 35,000 dólares). Por lo tanto la inmensa mayoría (74.250) se quedarán sin pensión por cuanto la mayoría de los empleados del país no llegan a cotizar a la seguridad social ni 40% del tiempo que trabajan durante su vida, según la Consar.
    
Sólo aquellos que reúnan el requisito de haber trabajado 1.250 semanas (25 años) podrán obtener su retiro y el resto tendrán que conformarse con recibir su ahorro completo, al que deberá restarse el Impuesto sobre la Renta, lo que en el mejor de los casos les servirá para financiar los gastos apenas unos pocos años de su vida. El presidente de la Consar, Abraham Vela, señaló que México pretende seguir los pasos de países como Reino Unido, Estados Unidos, Perú y Chile han realizado cambios recientes para mejorar su sistema de pensiones.
    
El plan para reformar el sistema está listo y sólo se espera que el ministerio de Finanzas le dé una fecha de inicio para comenzar a formalizarlo para que pueda ser discutido en el Congreso.
    
El nuevo sistema se basará en las experiencias internacionales y entre otras cosas prevé que la cuenta de vivienda se traslade a la de pensión para que quienes no ejerzan su derecho a una casa puedan mejorar sus ahorros para el retiro.
    
Además, se discute la elevación del aporte obligatorio del salario de los trabajadores, que es actualmente de 6,5% y se le considera uno de los más bajos del mundo.
    
Asimismo, considerando que hay un alto grado de trabajo informal (la tasa supera el 60%), lo que impide que los trabajadores reúnan la antigüedad requerida, se prevé que el requisito de semanas de cotización baje de 1.250 a 750, lo que elevaría del 26 al 40% la proporción de trabajadores que pueden calificar para una pensión.
    
Sin embargo, otra vez aparece la necesidad de que el gobierno tenga la necesidad de complementar con recursos públicos los fondos para garantizar pensiones adecuadas.
    
López Obrador ha mostrado una actitud sensible sobre el tema, pues desde el inicio de su gestión, en diciembre de 2018, lanzó un plan de pensión universal que beneficia a las personas mayores de 68 años en el país.
    
El programa, sin embargo, sólo incluye una "ayuda simbólica" de unos 65 dólares al mes, que reciben personas mayores de 68 años, y que según los críticos podría transformarse en una fuerte carga para las arcas del gobierno, pues representa un costo superior a unos 10,000 millones de dólares por año.
    
Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y el Consejo Nacional de Población, la población mexicana está en vías de envejecimiento y hacia 2024 habrá más de 10.899,000 ancianos de más de 68 años, por lo que la pensión universal representará el 0,63% del Producto Interno Bruto (PIB).
    
Se calcula que en el mejor de los casos, bajo el nuevo sistema, los trabajadores que logren obtener su retiro recibirán el 23% de su último salario, lo que significa que su pensión en promedio podría ser de unos 150 dólares.
    
El Estado garantizará una pensión mínima de dos salarios mínimos (unos 180 dólares), por lo que muchos optarán por acogerse a este beneficio. Desde la creación del Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR) actual sindicatos y especialistas anticiparon que la privatización de las jubilaciones "solo beneficiaría a las instituciones financieras".



JMRS