Agropecuaria

México intenta aprobar una ley que proteja el maiz, cultivo divino 

2019-11-14

El maíz es el "alimento sagrado" de las civilizaciones prehispánicas y la...

 

(ANSA) - CIUDAD DE MEXICO, 13 NOV - Una iniciativa de ley que protegerá el maíz nativo y prohibirá la producción y comercialización de semillas mejoradas de este grano, avanza en el Congreso en medio del rechazo de grupos empresariales.
    
La propuesta, impulsada por organizaciones no gubernamentales y planteada por las senadoras oficialistas Ana Lilia Rivera y Jesusa Rodríguez, argumenta que el maíz originario de México "está en riesgo ante las grandes empresas transnacionales productoras de semillas transgénicas".
    
El proyecto, aprobada por el Senado el pasado 24 de septiembre, afirma que los transgenes se han introducido en algunas variedades tradicionales de maíz en México, por lo que peligra "tanto la tradición de cosecha de la planta del maíz como la conservación de las semillas originaria".
    
El maíz es el "alimento sagrado" de las civilizaciones prehispánicas y la base de la dieta mexicana.
    
Ante la embestida de los gigantes de la alimentación para penetrar la producción mexicana de diversos cultivos, entre ellos el maíz, los agricultores pobres enfrentan el problema de que su producto local no puede competir con el mercado a gran escala.
    
Adicionalmente, sus semillas se ven en riesgo de desaparecer poco a poco, señalan los defensores de la propuesta.
    
"A pesar de que en las comunidades se mantienen las tradiciones de selección y conservación, el mercado llega con sus propios estándares de medición, selección y de acaparamiento de la producción", expone la iniciativa.
    
Esto hace que se abaraten las cosechas locales y aumenten los precios de las semillas genéticamente modificadas, agrega.
    
Sin embargo, productores y legisladores que se oponen a esta enmienda consideran que si la Cámara Baja avala la decisión del Senado, aproximadamente se verá afectado el 70% de la producción de este grano, provocando que el precio de la tortilla de maíz, con la que se producen los populares "tacos", se cuadruplique.
    
El propio ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural manifestó sus críticas a la propuesta al señalar que "si bien la legislación es buena, es necesario hacerle adecuaciones, porque el maíz nativo ha estado sin apoyos y olvidado por los anteriores gobiernos".
    
"El mandato principal que tenemos es asegurar la alimentación de todos los mexicanos. Es imposible decir que podemos producir 44 millones de toneladas con maíces nativos", indicó.
    
El presidente del Consejo Nacional Agropecuario (CNA), que agrupa a los empresarios más poderosos del sector, Bosco de la Vega, afirmó que la ley "va contra los planes del gobierno federal2.
    
"Estamos trabajando en el programa más importante que el Presidente aprobó, Maíz para México, y viene con maíces híbridos. Esta ley lo pone en riesgo, porque es ambigua", afirmó.
    
De la Vega estima que México, siendo la cuna del maíz, no aprovecha los avances científicos y es el principal importador del mundo, pues produce 59% de lo que consume, mientras que Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), recomienda que por lo menos produzcamos 75%".
    
El diputado del conservador Partido Acción Nacional (PAN) Absalón García, afirmó que si se llegara a impedir la siembra de semilla híbrida se produciría "una mayor dependencia alimentaria".
    
La senadora Ana Lilia Rivera, del oficialista Movimiento de Regeneración Nacional (Morena, izquierda), que forma parte del colectivo "Sin Maíz no hay País", negó estos argumentos y dijo que la ley no provocará un aumento de precios.
    
"La gente puede seguir produciendo híbridos, si nunca hemos estado contra eso. La ciencia puede seguir avanzando, sí, pero bajo el principio de precaución, tendrás que probar que tus semillas no hacen daño", afirmó.
    
La legisladora expuso que las semillas híbridas son acompañadas de glifosato, catalogado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una sustancia cancerígena, la cual ha sido prohibida en Alemania y Austria, entre otros países europeos.
    
"Puede ser que sí se esté utilizando glifosato en el control de la maleza, pero no se puede utilizar dentro del cultivo porque dañaría la planta", respondió el diputado Absalón García.


 



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