Internacional - Economía

El plan de ajuste de Cuba arranca con dos aplazamientos y el cese de ministro de Economía

2024-02-02

La destitución de Gil cae como sorpresa al tratarse del titular de la cartera que, en...

 

La Habana, 2 feb (EFE).- Las dudas rodean al plan de ajuste anunciado en diciembre por el Gobierno cubano después de que dos de las principales medidas -entre ellas la subida de los combustibles en un 400 %- fuesen aplazadas "hasta nuevo aviso" y de que se cesase al ministro de Economía, Alejandro Gil.

La destitución de Gil cerró una semana clave para los planes del Gobierno y que al final ha quedado marcada por el aparcamiento de las primeras medidas de gran calado y entre las más impopulares dentro del paquete.

De haberse aplicado la subida de los combustibles, el precio por llenar un depósito de 40 litros hubiese sido de 5.280 CUP (44 dólares), cuando el salario promedio estatal apenas supera los 4,200 CUP (35 dólares, al cambio oficial pero 14,5 en el extendido mercado informal).

El alza, prevista inicialmente para este jueves, fue suspendida menos de 24 horas antes, cuando el Gobierno anunció que el sistema de pagos digitales de una empresa estatal había sufrido un ataque informático que impedía empezar a aplicar la medida.

Como consecuencia, se informó poco después, el Ejecutivo cubano decidió dejar también en suspenso la aplicación del incremento de los boletos de buses interprovinciales, trenes, barcos y aviones en hasta un 600 %.

"Corregir distorsiones"

A pesar de las críticas de expertos, disidentes, prensa independiente y de muchos ciudadanos en redes sociales, el Ejecutivo dedicó las pasadas semanas en explicar en la prensa estatal que el plan es necesario y que las medidas buscan "corregir distorsiones" en la economía cubana.

El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, enfatizó que las medidas se aplicarían sólo cuando las condiciones estuviesen dadas, que siempre se atendería a los grupos vulnerables y que nadie quedaría atrás. De hecho, realizó una gira por varios municipios para explicar la posición del Gobierno.

Las autoridades han subrayado en estos días la importancia del paquete, tras cerrar 2023 con una caída del PIB de entre el 1 y el 2 % y prever un déficit fiscal para este año del 18,5 %. El propio Díaz-Canel ha hablado de "economía de guerra".

El plan -del que el resto de sus medidas aún no tienen una fecha definida para su aplicación- contempla también una nueva devaluación de la moneda nacional y subidas específicas de las tarifas de la electricidad, el agua y el gas.

El Gobierno también prevé acabar con el subsidio universal de productos a través de la cartilla de racionamiento, para pasar a un sistema en el que se subvencione directamente a personas que se considere vulnerables.

El cese de Gil

La destitución de Gil cae como sorpresa al tratarse del titular de la cartera que, en teoría, debería llevar el volante durante la aplicación del plan.

El ahora exministro deja un cargo que ocupó desde 2018, justo el año en el que Díaz-Canel sucedió a Raúl Castro (2008-2018) como presidente de Cuba y se convirtió en el primer mandatario que no pertenecía a la "generación histórica" que logró el triunfo de la revolución en 1959.

Durante sus años al frente de la cartera de Economía, se puso en marcha la polémica reforma monetaria de 2021 -denominada Tarea ordenamiento- que buscaba poner fin a la doble moneda en el país y acabar con la dolarización de la economía.

Sin embargo, el propio Gobierno ha reconocido en las últimas semanas que esta "no ha cumplido con sus objetivos". El dólar, lejos de perder peso en la vida diaria de los cubanos, se ha disparado en el mercado informal.

Desde la aplicación de la Tarea ordenamiento, el tipo de cambio -de 24 CUP por billete verde para personas jurídicas y de 120 CUP por dólar para personas físicas- se disparó en el mercado informal hasta alcanzar los 290 CUP por dólar este viernes.

Este paquete atizó además la inflación en la isla, que en el año de su introducción (2021) fue del 77,33 % en el mercado formal (en el informal fue muy superior), y alcanzó el 39,07 % en 2022 y el 31,34 % el ejercicio pasado.



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