Espectáculos

Gran Bretaña espera la versión de Enrique y Meghan

2021-03-05

“Creo que no podemos ignorar el elefante en medio de la sala pues probablemente hay un...

Por DANICA KIRKA

LONDRES (AP) — Enrique y Meghan podrán finalmente contar su versión de la historia, pero el momento no podría ser peor.

El duque y la duquesa de Sussex podrán hablar sobre su renuncia a los deberes reales directamente al público el domingo cuando una entrevista de dos horas con Oprah Winfrey sea transmitida.

Pero en Gan Bretaña los eventos han conspirado para opacar la historia de un príncipe y su esposa estadounidense. Además de la pandemia y una caída récord en la economía, el príncipe Felipe, el abuelo de 99 años de Enrique, está hospitalizado desde hace casi tres semanas y ahora se está recuperando de un procedimiento cardiaco.

“Enrique y Meghan son enormemente populares”, dijo a The Associated Press Pauline Maclaran, profesora de mercadotecnia y autora del libro sobre la realeza británica en la cultura de consumo “Royal Fever: The British Monarchy in Consumer Culture”. “Pero creo que algunas personas que en otros momentos los han apoyado considerarán que esto es un poco de mal gusto, están llamando la atención totalmente hacia ellos ... en este momento en el que el príncipe Felipe parece estar gravemente enfermo”.

Aunque es la elección de CBS cuándo transmitir su entrevista pregrabada, las críticas se han acumulado al considerar que es un ejercicio de posicionamiento de marca por parte de la pareja, que dejó Gran Bretaña diciendo que querían vivir una vida normal, pero que ha sido acusada de usar continuamente su estatus real para abrirse puertas y hacer dinero.

La entrevista a profundidad con la reina estadounidense de las entrevistas a celebridades es una oportunidad para que la pareja explique qué los llevó a renunciar a su vida en la realeza, que en su momento dijeron se debía a intromisiones insoportables y actitudes racistas en los medios británicos. Un libro sobre su partida, “Finding Freedom”, también alega que los miembros más prominentes de la familia real tenían poco respeto por Meghan, una actriz birracial, y que el personal real la trataba mal.

Fragmentos de la entrevista publicados como adelanto muestran a Enrique hablando sobre su temor de que la historia se repitiera después de que su madre, la princesa Diana, falleció en un accidente automovilístico cuando la perseguían paparazzi. En otro video de la entrevista Winfrey pregunta a Meghan lo que siente de que el palacio “te escuchará decir tu verdad hoy”.

Meghan responde criticando “falsedades perpetuadas” sobre ellos y el hecho de que si no hubiesen cambiado las cosas seguirían callados.

Antes de la transmisión las relaciones con el palacio y los Sussex eran cada vez más tensas. Primero estuvo la decisión de la reina de retirar a Enrique y Meghan los patronatos que habían retenido en el año de prueba tras su decisión de separarse de sus deberes reales. La pareja respondió con un comunicado sucinto en el que prometían vivir una vida de servicio, una medida que muchos en Gran Bretaña consideraron irrespetuosa con la reina, pues generalmente ella tiene la última palabra. Y el miércoles el palacio dijo que comenzaría una investigación de recursos humanos después de que un diario reportó que un exasesor acusó a Meghan de hostigar al personal en 2018.

Uno de los autores de “Finding Freedom”, Omid Scobie, comparó los recientes comentarios sobre Enrique y Meghan en los diarios británicos como los juicios de las brujas de Salem, mientras que señaló que los estadounidenses han tenido más aprecio por ellos. Su tuit mencionaba una charla en el programa estadounidense “The View’’, incluyendo comentarios de Meghan McCain, una columnista conservadora e hija del fallecido senador John McCain.

“Creo que no podemos ignorar el elefante en medio de la sala pues probablemente hay un ángulo racial en esto”, dijo McCain en el comentario citado por Scobie. “Hay mucho racismo dirigido hacia esta mujer, de muchas maneras ella amenaza a mucha gente en el patriarcado ... simplemente parece que la están hostigando en la prensa”.

Se suponía que todo iba a ser diferente.

Cuando Enrique comenzó su relación con Meghan, la población británica parecía encantada con esta bella joven que protagonizó por siete temporadas el drama de la televisión estadounidense “Suits”. Cuando se casaron en 2018, los diarios estaban llenos de historias optimistas sobre la vigorizante pareja que ayudó a hacer que la monarquía fuera relevante para una nueva Gran Bretaña multicultural.

Pero menos de dos años después llegaron a Norteamérica. Tras una breve estancia en Canadá, la pareja se mudó al estado natal de Meghan, California, y compraron una casa en Montecito, una zona exclusiva del condado de Santa Barbara, que según reportes costó más de 14 millones de dólares. Entre sus vecinos: Oprah Winfrey.

Entonces llegaron los contratos con Netflix y Spotify, que según reportes valieron millones. Los acuerdos comerciales y las sumas de dinero millonarias son incómodas para la familia real, que se ha dedicado al servicio público como una justificación para su riqueza y privilegio. La reina, una de las personas más ricas de Gran Bretaña, ha pasado su vida apoyando organizaciones no lucrativas, cortando moños en hospitales y viajando por el mundo para representar a su país.

“Lo principal es que la familia real es muy buena para servir a la nación, servir a la nación y a la Mancomunidad, básicamente servirnos a nosotros más que a ellos”, dijo el historiador real Hugo Vickers a ITV News. “Y lo siento, si estás en una mansión de 11 millones de dólares en California haciendo contratos fantásticos, eso es sacar provecho a tu herencia real. Y está todo mal, francamente”.

Otros temen que la entrevista incluirá revelaciones dañinas sobre la familia real.

La realeza pocas veces concede entrevistas y cuando lo hacen las preguntas suelen estar estrictamente enfocadas a temas específicos.

Las entrevistas más libres han salido por lo general mal. Entrevistas del príncipe Carlos y la princesa Diana, los padres de Enrique y Guillermo, cerca de la época de su divorcio llevaron a vergonzosas revelaciones de infidelidad.

Mas dañina para el palacio fue la entrevista del príncipe Andrés, el tío de Enrique, con la BBC en 2019. Andrés trató de abarcar los rumores sobre su relación con el financiero sentenciado por delitos sexuales Jeffrey Epstein, pero se vio obligado a renunciar a sus deberes reales tras no poder mostrar empatía con las víctimas de Epstein.

“Creo que es un peligro mayor que la desastrosa entrevista del príncipe Andrés”, dijo Maclaran sobre la entrevista con Oprah, “porque creo que Meghan recibirá mucha compasión, especialmente del público estadounidense, sobre el hecho de que su posición era insostenible”.

Sin importar lo que se dijo, la entrevista es una amenaza al estatus de la monarquía pues borra aún más la diferencia entre una celebridad y un miembro de la realeza, afectando la mística real, dijo Maclaran.

El presentador nocturno James Corden subrayó la amenaza a la marca real durante un segmento humorístico transmitido la semana pasada en que sugería que el príncipe y su esposa podrían mudarse a la mansión que sirvió como escenografía para la comedia de la década de 1990 “The Fresh Prince of Bel-Air” (“El príncipe del rap en Bel Air”) .

“Si fue suficientemente buena para el príncipe de Bel-Air, es suficientemente buena para un príncipe real”, dijo Corden.

La frase puso a Enrique, cuyo padre y hermano se encaminan a ser reyes, en la misma posición que el protagonista de la serie, un joven interpretado por Will Smith que dejaba Filadelfia para vivir una vida privilegiada con sus tíos en California.

Los observadores de la realeza se preguntan qué podrá pasar después.

“Es un desastre tal”, dijo Penny Junor, que ha escrito varios libros sobre la realeza, incluyendo una biografía sobre Enrique. “No creo que habrá ningún ganador”.



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