Salud

Varios estados de Alemania paralizan la vacunación con AstraZeneca tras conocerse 31 casos de trombos

2021-03-30

La consejera de Sanidad de Berlín, Dilek Kalayci, ha explicado este martes que “como...

Elena G. Sevillano | El País

Berlín - Dos estados federados alemanes, Berlín y Brandenburgo, y la ciudad de Múnich, en Baviera, han anunciado que paralizan la vacunación de menores de 60 años con el preparado de AstraZeneca. Responsables de estos territorios han asegurado que no pondrán más vacunas de esta compañía tras conocerse que en el país se han registrado 31 casos de trombosis —de los cuales nueve resultaron en fallecimiento— en personas que habían sido vacunadas con AstraZeneca poco antes. La canciller alemana, Angela Merkel, abordará esta noche con los poderes regionales la situación en torno a esta vacuna. La líder alemana se reunirá con el titular de Sanidad, Jens Spahn, y los responsables sanitarios de los 16 estados federados, indicaron fuentes de Cancillería. Al término de la reunión se ha anunciado una comparecencia ante los medios de la canciller y su ministro.

La consejera de Sanidad de Berlín, Dilek Kalayci, ha explicado este martes que “como medida de precaución” y tras los nuevos datos sobre efectos secundarios, la ciudad cancelará las citas en los centros de vacunación a la espera de una reunión con el Gobierno federal y los expertos del Instituto Paul Ehrlich, el centro de referencia para vacunaciones en Alemania. Poco después un portavoz de la ciudad de Múnich (Baviera) ha confirmado que también en este estado se paraliza la administración de AstraZeneca a menores de 60 años. Y ha seguido el land de Brandenburgo, que rodea Berlín.

Por la mañana, el centro hospitalario Charité, en Berlín, había anunciado que dejaba de vacunar a su personal femenino menor de 55 años con el preparado de AstraZeneca. La misma decisión tomó el grupo de hospitales y residencias de mayores Vivantes. En Charité trabajan unas 18,700 personas. El hospital ha señalado en un comunicado que dos terceras partes de su personal ya han sido vacunadas, el 70% de ellas con el preparado de AstraZeneca. En el centro hospitalario no se han producido complicaciones, pero sus responsables prefieren “tomar medidas de precaución” hasta que se evalúen los datos.

El ministro de Sanidad, Jens Spahn, tiene previsto reunirse a lo largo de la tarde de este martes con representantes de los 16 estados federados para analizar los datos que ha ofrecido este martes el Instituto Paul Ehrlich. En Alemania se han detectado 31 casos de un tipo muy raro de trombosis, la trombosis de senos venosos, nueve de los cuales resultaron mortales. Los afectados habían recibido la vacuna de AstraZeneca. En 19 de los casos se detectó también deficiencia de plaquetas en la sangre (trombocitopenia). Todos los afectados menos dos eran mujeres, de entre 20 y 63 años. Los dos hombres tenían 36 y 57 años.

El comité que asesora al Gobierno alemán en materia de vacunación, conocido por sus siglas Stiko, tiene previsto recomendar usar las vacunas de AstraZeneca en mayores de 60 años, según han publicado medios como el Augsburger Allgemeine, que ha accedido a un borrador de la decisión.

Tanto la agencia del medicamento europea, la EMA, como la Organización Mundial de la Salud mantienen que la vacuna de AstraZeneca presenta más beneficios que riesgos. En la semana del 8 de marzo varios países europeos (Alemania fue el primero) paralizaron lotes del preparado de la farmacéutica anglosueca tras detectar eventos trombóticos en personas vacunadas. España canceló las vacunaciones el lunes 15 de marzo, a la espera de una investigación de la EMA. El organismo informó cuatro días después de que no había más trombos entre los vacunados que entre la población general, pero sí eran un poco más frecuentes dos tipos muy extraños: la coagulación intravascular diseminada y la trombosis del seno venoso cerebral. Aunque la EMA no encontró relación con el fármaco de AstraZeneca, tampoco la pudo descartar.

Distintas medidas según los estados

Alemania había conseguido hasta ahora homogeneizar las medidas contra el coronavirus en sus 16 Estados federados. Las restricciones eran muy similares en todo el territorio gracias a que Merkel y los líderes regionales se reunían periódicamente y se ponían de acuerdo en cierres, aperturas y uso de mascarillas, entre otros. Pero en las últimas semanas los Estados, que tienen las competencias sanitarias, se están saltando los acuerdos y aprobando distintas medidas que en general van en el sentido de permitir una mayor apertura de la vida pública. Merkel mostró su disgusto con estas decisiones en una entrevista en la televisión pública el domingo por la noche.

Un ejemplo es Berlín, que el sábado, en una reunión extraordinaria, aprobó nuevas reglas que entran en vigor este miércoles. Entre las más destacadas está la de hacer obligatorio el uso de mascarillas FFP2 en los espacios públicos cerrados: medios de transporte, supermercados, tiendas, oficinas administrativas, etc. Hasta ahora la ciudad-estado permitía también el uso de mascarillas quirúrgicas (las de tela se habían prohibido hace semanas). La medida que menos gustará a Merkel es la de exigir pruebas negativas de coronavirus a los usuarios de las peluquerías o a los clientes de las tiendas no esenciales. Aunque parezca restrictivo, en realidad permite mantener abiertos establecimientos que según lo acordado a principios de mes con el Gobierno federal deberían cerrar.



Jamileth