Migración

Preocupa a México fallo de Suprema Corte Estados Unidos

2019-09-15

Organizaciones humanitarias consideraron que se trata de una suerte de "sentencia de...

 

(ANSA) - CIUDAD DE MEXICO, 14 SET - El fallo reciente de la Suprema Corte de Estados Unidos que obliga a los extranjeros que buscan asilo en Estados Unidos a hacerlo primero en el país por donde ingresaron preocupa al gobierno y a expertos y organizaciones no gubernamentales por el impacto capaz de generar en México.
    
El canciller mexicano, Marcelo Ebrard, afirmó que las autoridades aztecas estudian las repercusiones de la medida, que afecta no sólo a los miles de centroamericanos huyendo de la pobreza y la violencia en sus países, sino también a migrantes de Africa, Asia y Sudamérica que se agolpan en la frontera con Estados Unidos.
    
"Son acciones sin precedentes" en las cuales "México no coincide" a pesar de que se trata de un asunto interno de Estados Unidos, afirmó Ebrard.
    
La política de refugio, de asilo, en México "es una tradición" y no implementaríamos "este tipo de restricciones", expuso.
    
Andrew Selee, presidente del Instituto de Políticas Migratorias, afirmó que "es muy posible que esta decisión no sea permanente, ya que hay un juicio abierto en un tribunal menor", pero mientras tanto, muchos de los migrantes que pidieron asilo en Estados Unidos "probablemente lo vayan a hacer en México".
    
"Todo eso deja a México en una situación nada fácil frente al país vecino", siempre dependiente de juicios y arrebatos en Washington "ajenos a la diplomacia normal", añadió.
    
El miércoles pasado, el máximo tribunal en Estados Unidos autorizó al presidente Donald Trump a limitar el derecho a solicitar asilo a los extranjeros sólo a quienes ya lo hayan pedido en un tercer país y se los haya negado.
    
La política será retroactiva al 16 de julio, cuando Trump anunció la medida, según anunció un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional.
    
Organizaciones humanitarias consideraron que se trata de una suerte de "sentencia de muerte" para muchas personas sin documentos "que escapan de la pobreza, la violencia o la guerra en sus países de origen", sea Centroamérica, Africa o Asia.
    
"No hay garantías, no hay instituciones que paren esta crueldad", indicó la ONG "Al Otro Lado".
    
La Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (Wola, por sus siglas en inglés) advirtió que la norma está dirigida principalmente a los centroamericanos pero también afectará a los solicitantes que provienen de otras regiones.
    
"Esta regla es indicativa de la indiferencia de la administración Trump para abordar la crisis humanitaria de América Central", señaló la ONG.
    
En lugar de abordar los problemas que obligan a las personas a huir desde la raíz, Trump busca parar el flujo de migrantes "de cualquier forma", independientemente de que pueda "causar sufrimiento masivo" y viole las "obligaciones legales nacionales e internacionales sobre asilo", indicó.
    
Según especialistas, la resolución tendrá "un impacto grave" en el colapsado sistema de asilo mexicano, que enfrenta un rezago de 50,000 solicitudes y la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) será el órgano más afectado por la nueva normativa de Estados Unidos.
    
"La restricción de asilo en Estados Unidos va a provocar que la Comar esté todavía más presionada de lo que ya está", dijo Ana Saiz, directora de la organización Sin Fronteras.
    
Eunice Rendón, experta en migración y seguridad, dijo que la situación en México "podría llegar a ser un caos" en los próximo tres meses, sobre todo en la frontera norte, donde ya se encuentran decenas miles de personas que solicitaron asilo a Estados Unidos en espera de la resolución de su proceso.
    
Uno de los escenarios es que los migrantes busquen rutas clandestinas y peligrosas como el mar para poder llegar a Estados Unidos, pronosticaron expertos y activistas.
    
El gobierno de Estados unidos ha devuelto a este país a unos 45,000 migrantes a esperar en México la decisión final sobre sus solicitudes de asilo.
    
Con la nueva normativa, que representa un giro de 360 grados a la política tradicional de asilo estadounidense en vigor desde hace décadas, la cifra podría crecer exponencialmente.



JMRS