Religión

La Laudato si ha sido de gran ayuda para los que se preocupan por el medio ambiente

2016-03-08

El efecto del bajo precio del petróleo hoy desde el punto de vista de la balanza de pagos es...

Sergio Mora

(ZENIT – Roma). – La disminución del precio del petróleo y cómo afecta a América Latina, tanto a los países productores como también a los importadores. Este tema ha sido tratado el viernes 4 de marzo en Roma, en un desayuno de trabajo organizado por Mediatrends América.

Lo explicaron tres embajadores en Italia: la de Costa Rica, Cristina Eguizabal; el de México, Juan José Guerra Abud; y el de Venezuela, Julían Isaías Rodríguez Díaz.

Interrogados por ZENIT sobre la encíclica Laudato si, visto que el uso del petróleo está profundamente relacionado con el efecto invernadero y el cambio climático, la embajadora de Costa Rica precisó que la encíclica “ha sido una gran ayuda para todos los que estamos preocupados en reformar una situación que se baraja desde hace mucho”. Si bien a esto “se suma que la gente está tomando conciencia” porque todos “están viendo diariamente los efectos del cambio climático, con ciclones y sequías, entre otros efectos”.

El embajador de México señaló: “He leído la encíclica desde el inicio hasta el final, es un gran elemento y los científicos que asesoran al Papa plasmaron el problema de manera espléndida”. El embajador Abud indicó que Europa ya inició a hacer su parte por lo que se refiere al efecto invernadero, mientras que otros países como China e India aún están demasiado atrasados en la agenda. Consideró también que ha sido de gran importancia el empuje que el presidente Obama ha dado al tema e invitó a leer el Cántico de las Criaturas de san Francisco de Asís. “El reto más importante de la humanidad en el siglo XXI –aseguró el diplomático– es el cambio climático. Y no podemos dejar de relacionarlo con el tema del petróleo”.

El embajador de Venezuela, Rodríguez Díaz, definió la encíclica como uno de los documentos más importantes de los últimos tiempos, porque señaló “que el planeta no es una mercancía”, y como “aliento espiritual para quienes tengan una religión, cualquiera sea. Un mensaje espiritual para que todas las Iglesias porque todos los seres humanos creen en algo”.

“No podemos salvar el planeta –concluyó– porque solo tenemos el deseo de salvarlo, sino viene otro diluvio universal. Sobre esta base, la encíclica juega un papel importante, aunque los resultados no se verán de inmediato, porque los procesos culturales son largos, y la gente tiene que entender que el mundo no es una mercancía”.

Sobre las repercusiones del precio del petróleo en los propios países, la embajadora Cristina Eguizabal, precisó que actualmente su país importa petróleo lo que ha llevado a realizar un esfuerzo por el desarrollo de fuentes alternativas y renovables, haciendo que en su país hoy la mitad de las fuentes de energía sean renovables. Añadió que hasta los años 80 la hidroelectricidad fue la principal fuente de energía y por presión de Estados Unidos se construyeron centrales térmicas y se importó petróleo.

El efecto del bajo precio del petróleo hoy desde el punto de vista de la balanza de pagos es positivo. El temor, expresó, es que perjudique la conversión energética hacia el verde, especialmente a largo plazo.

Por su parte el embajador Juan José Guerra Abud, señaló que la baja del precio del oro negro crea el peligro de que la energía verde quede relegada. En particular en los países que demográficamente están creciendo, como México. Baste pensar, dijo, que en los últimos 25 años la población ha crecido unos 40 millones de habitantes.

En su país, señaló, el petróleo ha sido prioritario para el desarrollo, aunque se pasó de una economía cerrada en los 80 a una abierta. Un crecimiento marcado por la apertura comercial y tratados de libre comercio que hoy son 13.  Y de principal exportador de petróleo en los años 80, México hoy ha pasado a serlo de exportación manufacturera.

Hay un compromiso con el medio ambiente, dijo, y el petróleo hay que guardarlo para la petroquímica y no para combustibles. El descenso de los precios ha afectado a su país, pero gracias a un manejo responsable, se ha logrado amortiguar esta caída. Y concluyó señalando que “la edad de piedra no se terminó porque se terminaron las piedras, sino porque el hombre descubrió otras tecnologías”.

El embajador Julián Isaías Rodríguez Díaz, encuadró el descenso del precio del petróleo en una estrategia internacional de Washington: debilitar a Rusia, a medio término enfrentar a China y recuperar a América Latina. En particular recuperar a los países bolivarianos, Centroamérica y Cuba. La caída del precio, señaló, afecta el gasto social en su país y con la producción del fracking oil, se desestabiliza y así podrán recuperar lo que han llamado su patio trasero.

Entretanto señaló que “no hay mal que por bien no venga, ante el bajo precio del petróleo tenemos que diversificar, y hoy tenemos necesidad de exportar y vamos a aumentar las exportaciones”, por ello se ha iniciado también a trabajar con minerales, diamante y oro.

La actual situación “ha hecho entender que no basta que haya petróleo, oro o cobre para que un país sea rico”. Por ello se ha iniciado a diversificar incluso en la venta de petróleo, vendiendo a India y China, Rusia e Irán.



LAL