Internacional - Economía

La OPEP ve nuevo optimismo' en los precios al alza del petróleo

2017-11-29

Otros eventos también han influido: el huracán Harvey, que inundó las...

Stanley Reed, The New York Times

VIENA, Austria — Los funcionarios de algunas de las mayores empresas productoras de petróleo del mundo llegan a esta ciudad y tienen mucho por lo cual estar alegres.

Los precios del petróleo han aumentado inesperadamente rápido, al incrementarse 20 por ciento desde principios de septiembre, lo cual generó dinero muy necesitado para los apretados presupuestos de los catorce miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

Lo cual deja a los miembros de la OPEP con un dilema: ¿extender o no de nuevo los recortes de la producción petrolera que fueron anunciados hace un año? Lo que a los analistas les había parecido una conclusión inevitable ahora parece ser más complicada.

El grupo de exportadores de petróleo, junto a otros que no son miembros como Rusia, acordaron los recortes para disminuir el exceso de oferta en el mercado e impulsar los precios. Hasta cierto grado, eso parece haber funcionado. El crudo Brent, la principal referencia internacional, se cotiza en alrededor de 64 dólares por barril, aun después de un ligero descenso esta semana. Algunos analistas prevén que el próximo año alcanzará los 70 dólares.

Aunque esas cifras están muy por debajo de los más de 100 dólares en los que se vendía en 2014, son más del doble del precio de principios del año pasado. En el discurso de bienvenida a los delegados el lunes, el secretario general de la OPEP, Mohamed Barkindo, se refirió a “un nuevo optimismo en el mercado del petróleo que no se había visto en un largo tiempo”.

De acuerdo con las cifras de la OPEP, la organización ha dejado de producir alrededor de 700,000 barriles al día desde hace un año. Rusia ha frenado la producción de 300,000 barriles. Ese recorte significa a poco más del uno por ciento del suministro global.

Una mayor influencia ha sido una economía global fortalecida que impulsa la demanda de petróleo. Los economistas han aumentado sus pronósticos de crecimiento global y eso ha afectado a la demanda, que se ha elevado en casi cinco millones de barriles al día desde 2014. Eso es superior a la producción total diaria de Irak, el segundo mayor productor de la OPEP.

Ambos factores han contribuido recientemente a disminuir un poco los considerables inventarios de crudo que se habían acumulado en las zonas de tanques —extensos sitios donde enormes depósitos almacenan el suministro excedente de petróleo— alrededor del mundo.

Otros eventos también han influido: el huracán Harvey, que inundó las instalaciones petroleras de la costa del golfo en Estados Unidos en agosto, causó graves problemas y mostró la disminución de las reservas.

“Todos esos factores son los fundamentos de un precio más alto”, dijo Sadad I. al Husseini, un exvicepresidente ejecutivo de Aramco, la petrolera estatal de Arabia Saudita y quien ahora dirige una firma de consultoría.

Los acontecimientos políticos en Arabia Saudita y otros de los mayores productores de petróleo como Venezuela también afectan al mercado.

En Riad, dos campañas por separado lideradas por el príncipe heredero Mohamed bin Salmán generan cuestionamientos. Por un lado, un combate a la corrupción encabezado por el príncipe ha arrastrado a por lo menos once miembros de la familia real. Aunque el esfuerzo no ha afectado el flujo del petróleo saudita, se ha sumado a la incertidumbre que enfrentan los negocios que buscan operar en el reino.

Por el otro lado, Arabia Saudita también impulsa la venta de acciones de Aramco, programada para el próximo año. Un regreso a precios bajos podría poner en riesgo la oferta pública, encabezada por el príncipe heredero, al dar a Riad un gran poder para asegurarse de que los recortes de la producción petrolera se mantengan.

“No estoy diciendo que Mohamed bin Salmán va a fracasar o ser derrocado o lo que sea”, dijo F. Gregory Gause, un especialista saudita y director de Asuntos Internacionales en la Escuela Bush de Gobierno y Servicio Público en la Universidad A&M de Texas. “Pero lo que siempre pensé que era un sistema muy estable se embarca ahora en cambios en numerosos frentes al mismo tiempo”.

La convulsión política en Venezuela, uno de los miembros líder de la OPEP, también ha encendido los focos rojos sobre una repentina caída en su suministro de petróleo. Durante el año pasado, su producción disminuyó en 500,000 barriles al día, equivalente al 20 por ciento de su producción. Se espera que ese declive se profundice pues el gobierno está retrasado en los pagos de su deuda y no puede pagar a las empresas de servicios que son cruciales para el sector energético.

La producción y las exportaciones han caído en Irak debido a las tensiones en la parte norte del país entre fuerzas iraquíes y kurdas.

Mientras que estos hechos han contribuido a elevar los precios, desarrollos potenciales podrían hacerlos disminuir de nuevo, desde el impacto de los productores de petróleo de esquisto en Estados Unidos hasta un colapso en el acuerdo de recortes a la producción.

En particular, las compañías estadunidenses de petróleo de esquisto son vistas en el mercado como productores volubles, al ser capaces de elevar la producción para cumplir con la creciente demanda y aprovecharse de los precios al alza. Estos operadores, desde compañías pequeñas hasta colosos como Chevron y ConocoPhillips, han optimizado sus operaciones y pueden ganar dinero a precios mucho más bajos que en años previos. Los precios actuales podrían llevar a un incremento en la perforación.

Los precios más elevados también podrían afectar un acuerdo entre Arabia Saudita y Rusia para contener la producción.

Rusia ha perforado rápidamente en fechas recientes y podría incrementar hasta un millón de barriles a su producción diaria durante los próximos cinco años. Conforme las sanciones de Occidente —una respuesta a los movimientos militares de Rusia en Ucrania y Siria y a su intervención en la elección presidencial del año pasado en Estados Unidos— comiencen a causar daño, los cálculos de Moscú podrían cambiar.

“Rusia es la piedra angular”, dijo Bhushan Bahree, un analista de la OPEP en IHS Markit. La cooperación entre los productores miembros y no miembros de la OPEP, dijo, “terminaría sin la participación de Rusia”.

Aun así, la mayoría de los analistas esperan que la OPEP y Rusia extiendan sus recortes a la producción petrolera. Mientras que la OPEP se ha movido con frecuencia para frenar las caídas de los precios, es menos frecuente que contenga los incrementos a los precios. Los exportadores desean generar tantas ganancias como sea posible, particularmente para compensar por los recientes años de pocos ingresos.

“No creo que muchos de los países de la OPEP consideren los aspectos a largo plazo”, dijo Bill Farren-Price, presidente de Petroleum Policy Intelligence, una firma de investigación de mercados. “Sobre lo que ellos piensan es cómo cumplir con el presupuesto del próximo año”.

“Si podemos tener algunos meses de precios más altos, seguramente eso es positivo”, agregó.



regina