Internacional - Política

El ayatola de Irán culpa a enemigos' de las protestas antigobierno en todo el país 

2018-01-03

"En los sucesos recientes, los enemigos de Irán se han aliado y han usado los...

Michael Wolgelenter, The New York Times

LONDRES — En su primera declaración después del inicio de las protestas hace una semana, el ayatola Alí Jamenei, líder supremo iraní, culpó este martes a los “enemigos” de Irán de las manifestaciones que han causado la muerte de más de veinte personas.

“En los sucesos recientes, los enemigos de Irán se han aliado y han usado los diferentes medios que tienen, incluyendo dinero, armas, políticas y servicios de inteligencia para contrariar a la República Islámica”, decía un tuit en inglés en la cuenta del ayatola. “El enemigo siempre está buscando oportunidades y cualquier grieta para infiltrarse y golpear a la nación iraní”.

La mañana del martes se contaban veintiuna personas muertas a causa de las manifestaciones en todo el país y de la represión del gobierno. Unas 450 personas han sido detenidas solo en la capital, Teherán, según la agencia de noticias semioficial, ILNA.

El ayatola Jamenei, uno de los objetivos de las protestas, no especificó a qué individuos o países se refería cuando dijo que “hablaría con las queridas personas cuando fuera el momento adecuado”.

Sin embargo, en su hilo en Twitter sí comparó implícitamente las manifestaciones actuales con la guerra de ocho años contra Irak en los años ochenta, cuando Estados Unidos, sus aliados europeos y las monarquías de Arabia Saudita y de los Emiratos Árabes Unidos respaldaron el gobierno del Partido Baath de Sadam Hussein contra Teherán.

“Durante la guerra impuesta por Sadam a #Irán, si los enemigos Ba’thi hubieran entrado a Irán, no habrían mostrado piedad hacia nada ni nadie”, escribió el ayatola en otro tuit. “La situación de Irán sería mucho peor que la actual de #Libia o #Siria”.

Estados Unidos, Arabia Saudita y otras monarquías del golfo Pérsico respaldan a los rebeldes que luchan contra el gobierno sirio que tiene el apoyo de Irán.

En Libia, la Organización del Tratado del Atlántico Norte dirigió una campaña de bombardeos para ayudar a destituir a Muamar Gadafi en 2011, y tanto los Emiratos Árabes Unidos como Catar aún apoyan a grupos aliados en Libia que siguen peleando en la guerra civil ahí.

“La nación iraní siempre estará en deuda con los queridos mártires que dejaron atrás sus hogares y a sus familias para enfrentar a los enemigos malvados que eran apoyados por los occidentales, los orientales y los reaccionarios de la región”, escribió el ayatola Jamenei, en una aparente referencia a la guerra entre Irán e Irak.

Sus apuntes son publicados un día después de que el presidente Donald Trump criticara a Irán, diciendo que los líderes del país han reprimido a su pueblo durante años. En otro tuit que apareció poco después de los publicados por el ayatola, el martes, Trump expresó su solidaridad con el pueblo iraní, a pesar de que se ha abocado a impedir que los iraníes entren a Estados Unidos.

Eso provocó una respuesta enojada por parte de Irán: un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Bahram Qasemi, describió los comentarios de Trump como insultantes, inútiles y contraproducentes, según se reportó en la agencia de noticias del Estado, IRNA.

El martes, en la sede de las Naciones Unidas, la representante de Estados Unidos ante el organismo, Nikki Haley, rechazó los intentos del gobierno iraní de culpar a Estados Unidos y a otros por las protestas.

Al hablar con reporteros, Haley leyó una lista de consignas que dijo que habían sido pronunciadas en las manifestaciones en todo Irán y dijo que quería “amplificar las voces del pueblo iraní”. Estas consignas eran: “Independencia, libertad, república iraní” y “Moriremos pero recuperaremos Irán”.

“Esas no son mis palabras”, dijo Haley. “No son las palabras de Estados Unidos; son las palabras de la gente valiente de Irán”.

Haley dijo que en los próximos días organizará una sesión especial en las Naciones Unidas y en el Consejo de Derechos Humanos en Ginebra para atender la situación en Irán.

Estas manifestaciones son las más grandes en Irán desde 2009, cuando se dio el llamado Movimiento Verde después de la elección del conservador Mahmud Ahmadineyad; las movilizaciones se transformaron en una protesta más amplia en contra del liderazgo del país.

Las recientes protestas, que a simple vista no tenían un origen específico y por ello sorprendieron a las autoridades con su tamaño e intensidad, parecía que se basaban en el enojo en contra del presidente Hasán Rohaní, quien es visto como un moderado, y de su inhabilidad para llevar un cambio a la economía, que ha sufrido por las sanciones.

Sin embargo, mientras las protestas continúan, han tomado un giro político en contra del poder establecido al tiempo que los manifestantes exigen la muerte de Rohaní y del ayatola Jamenei.

Rohaní ha intentado reconocer las quejas de los manifestantes y les ha pedido que eviten la violencia mientras dice que tienen derecho a ser escuchados, pero otras autoridades han pedido una respuesta más firme.

Irán pelea por el dominio en varios países inestables en la región con los Estados liderados por los sauditas en el golfo Pérsico. Además de dar apoyo militar a Damasco en contra de los rebeldes sirios —que son respaldados por los Estados del golfo— también ayuda a los hutíes en Yemen que luchan contra Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos.

Irán ha apoyado a militantes en contra de la monarquía en Bahréin —respaldada por los sauditas— y facciones asesoradas por Irán dominan la política en Líbano e Irak.

En la mayoría de los casos, la batalla por el poder atraviesa por rivalidades sectarias: Arabia Saudita y los monarcas del golfo Pérsico apoyan a los musulmanes sunitas, mientras el gobierno chiita de Irán respalda a los chiitas en Líbano, Irak y Bahréin, así como a sectas musulmanas heterodoxas aliadas, como los alauitas en Siria y los hutíes en Yemen.



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