Internacional - Política

Juncker llama a aprovechar el "viento en popa" para impulsar la Unión Europea

2017-09-13

"Europa tiene de nuevo el viento en popa. Tenemos ahora una ventana de oportunidad abierta,...

Marine LAOUCHEZ, Toni CERDÀ 

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, desveló este miércoles sus planes para impulsar la Unión Europea, incluyendo una mayor integración de la zona euro, y aseguró que el bloque debe aprovechar el "viento en popa" tras una serie de crisis con el Brexit como punto culmen.

"Europa tiene de nuevo el viento en popa. Tenemos ahora una ventana de oportunidad abierta, pero esta no continuará siempre abierta", aseguró Juncker en su tradicional debate sobre el Estado de la UE ante la Eurocámara en Estrasburgo (noreste de Francia).

El optimismo sobre el futuro del bloque impregnó el discurso del jefe del ejecutivo comunitario, quien, en su debate de 2016, subrayó la "crisis existencial" que vivía el bloque tras hacer frente a años de crisis económica y migratoria, a la que se sumó ese año la victoria del Brexit.

A dos años del fin de su mandato, a finales de 2019, Juncker se propuso como objetivo para los próximos meses avanzar en el debate sobre una mayor integración de la zona euro, a la que, a su juicio, deberían unirse casi todos los países del bloque, al igual que a la zona de libre circulación Schengen.

- "Europa más fuerte y más unida" -

Desde su último discurso del Estado de la UE, la crisis migratoria parece encauzada, las economías de los países europeos presentan índices de crecimiento y la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca ha convertido a los 28 en los principales defensores del libre comercio a nivel mundial.

El comercio es una de las prioridades de Juncker para la construcción de una Europa "más fuerte y más unida". En este sentido, propuso abrir en un futuro negociaciones para un acuerdo comercial con Nueva Zelanda y Australia, que se suman a las vigentes con los países del Mercosur y México.

Otra de sus propuestas es proteger los sectores estratégicos europeos gracias a un "marco" de control de las inversiones extranjeras en el bloque, en respuesta a las inquietudes en los países europeos sobre las adquisiciones chinas, pero que podría no contar con la unidad de los 28.

En plena reflexión sobre el futuro de la UE y de la zona euro, Juncker se mostró partidario además de aunar la función de comisario europeo de Asuntos Financieros y la de presidente del Eurogrupo (reunión de los ministros de los 19 países del euro), en una especie de súperministro europeo de Economía y Finanzas.

La reforma del bloque no terminaría ahí. El luxemburgués, de 62 años, abogó además por fusionar los cargos de presidente del ejecutivo comunitario (Comisión) con el de presidente del Consejo Europeo, que coordina a los 28 mandatarios del bloque. "La eficacia europea ganaría fuerza", aseguró.

- "Respirar con sus dos pulmones" -

Tras años de "gestión de crisis" —en palabras del eurodiputado liberal Guy Verhofstadt— el presidente de la Comisión abrió el debate sobre el futuro del bloque con la publicación en marzo de su libro blanco sobre los retos de la UE.

El primero es el divorcio con Reino Unido. Londres y Bruselas se encuentran sumidos en plenas negociaciones de divorcio, complicadas en temas como la factura a saldar por los británicos con su marcha, aunque la UE pudo respirar tranquila tras la derrota de los euroescépticos en los comicios de Francia y Holanda.

"Tras el Brexit y la elección de Trump, no hubo efecto dominó (...) Al contrario, hubo una resurrección de la idea de la UE", resumió Verhofstadt, tras el discurso de 80 minutos de Juncker, para quien "el Brexit no es el futuro de Europa".

A diferencia del Brexit, la crisis migratoria sí abrió una nueva crisis en el bloque, en concreto con los países del este del bloque, más reacios a acoger refugiados como Polonia y Hungría. Sus gobiernos están también en el punto de mira de Bruselas por sus políticas consideradas como antidemocráticas.

"De este a oeste, Europa debe respirar con sus dos pulmones, si no nuestro continente podría quedarse sin aliento", advirtió Juncker, quien subrayó además que "el Estado de derecho no es opcional en la UE", en aparente referencia a la controvertida reforma judicial en Polonia.



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