Nacional - Política

Una filial de Odebrecht ingresó 1.5 millones en una cuenta vinculada a Emilio Lozoya durante la campaña de Peña Nieto

2017-10-24

"Acompañamos de tiempo completo toda la campaña del PRI, del partido PRI, y del...

Javier Lafuente, El País

La sombra de Odebrecht planea cada vez con más fuerza sobre México y cerca al presidente, Enrique Peña Nieto. Si a mediados de agosto una de sus personas de confianza, el exdirector de Pemex Emilio Lozoya, fue acusado por tres exdirectivos de la constructora brasileña de recibir 10 millones de dólares en sobornos, este lunes se ha conocido que una filial de Odebrecht, Braskem, depositó 1,5 millones de dólares a una empresa ligada a Lozoya en 2012, cuando este era coordinador del área internacional de la campaña presidencial de Peña Nieto.

“Acompañamos de tiempo completo toda la campaña del PRI, del partido PRI, y del actual presidente Enrique Peña Nieto. No sólo de él, sino también de su equipo”, aseguró en 2013 a un grupo de inversionistas Carlos Fadigas, entonces director de Braskem, según una transcripción del encuentro revelada por la organización Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) y publicada por el diario Reforma.

Según los nuevos documentos obtenidos por MCCI, durante la campaña presidencial de Peña Nieto Braskem realizó tres transferencias por valor de 1,5 millones de dólares a la empresa Latin America Asia, ubicada en Islas Vírgenes, vinculada por delatores y testigos protegidos de la justicia brasileña en la Operación Lava Jato con Emilio Lozoya. Las transferencias provenían de Braskem, filial petroquímica de Odebrecht, que por aquel entonces participaba en la construcción de una planta en el Estado de Veracruz, en alianza con una compañía mexicana. El que fuera director de Pemex ha negado relación alguna con esa empresa, así como haber participado de cualquier acto ilícito de Odebrecht en México. Ante las repetidas acusaciones contra él, Lozoya se defiende con que la Procuraduría General de la República (PGR) no tiene una investigación abierta contra él.

El pasado agosto se supo que tres exdirectivos de Odebrecht aseguran, en declaraciones juradas, que Lozoya recibió sobornos por valor de 10 millones de dólares entre 2012 y 2016 por ayudar en la firma de contratos. Las delaciones, obtenidas entonces por El Quinto Elemento Lab, una organización de periodistas mexicanos, corresponden a funcionarios de la constructora —Luis Alberto de Meneses, Luiz Mameri e Hilberto da Silva— que accedieron a colaborar con la justicia para obtener beneficios en sus penas. Los documentos y testimonios apuntan que Lozoya solicitó y recibió 4,1 millones de dólares entre abril y noviembre de 2012, es decir, durante y después de la campaña electoral de las presidenciales mexicanas de ese año.

La semana pasada los supuestos vínculos entre Odebrecht y Lozoya cobraron un nuevo giro. El fiscal especializado en delitos electorales, Santiago Nieto, aseguró que el exdirector de Pemex le había presionado para que le declarase inocente. Según la versión de Nieto, Lozoya le exigió además una disculpa. El pasado viernes, fue destituido del cargo por transgredir el código de conducta de la PGR, según informó la institución en un comunicado. El exdirector de Pemex volvió a negar los hechos este lunes y aseguró que ha dado órdenes a sus abogados para que demanden a Nieto por violar sus derechos.

Las acusaciones sobre la supuesta relación de Lozoya con Odebrecht, no obstante, trascienden al antiguo jefe de la petrolera mexicana. Hijo de un secretario de Energía con Carlos Salinas de Gortari y nieto de un general y gobernador priista, se le consideraba uno de las personas más fieles de Peña Nieto, quien hasta ahora ha sorteado cualquier relación con el entramado corrupto de la compañía, que ha afectado a diversos mandatarios latinoamericanos fuera de Brasil, caso de los peruanos Ollanta Humala y Alejandro Toledo o, en menor medida, el presidente colombiano, Juan Manuel Santos.

Hasta ahora se sabía que Peña Nieto se reunió en Brasil con Marcelo Odebrecht, dueño de la constructora, en abril de 2010 cuando el hoy presidente era gobernador del Estado de México. Este lunes, según la nueva información revelada por MCCI, se ha conocido que ambos se volvieron a encontrar en Toluca en 2011, cuando Peña Nieto ya se perfilaba como candidato presidencial. Según consta en correos electrónicos que son parte de la investigación de la Lava Jato, un tercer encuentro entre ambos se produjo en noviembre de 2012, pocos días antes de asumir la presidencia. Poco después, según señala la investigación, Peña Nieto conversó con Fadigas, quien aseguró a un grupo de inversionistas: “Ya hemos tenido conversaciones con el Gobierno de México, no solo con el presidente Enrique Peña Nieto, también con Emilio Lozoya, actual presidente de Pemex, y me parece que la dirección en la que quieren ir, es muy coherente con la campaña”.



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