Internacional - Economía

Trump podría tener un frío recibimiento en Canadá

2018-06-07

 Cuando el expresidente Ronald Reagan visitó Quebec hace tres décadas, fue tan...

Por ROB GILLIES y PAUL WISEMAN

QUEBEC, Canadá (AP) — Cuando el expresidente Ronald Reagan visitó Quebec hace tres décadas, fue tan amigable con el entonces primer ministro Brian Mulroney, que terminaron cantando a dueto.

Difícilmente la situación se repetirá cuando el presidente Donald Trump realice el viernes su primera visita oficial a Canadá para asistir a una cumbre en Quebec, junto con los dirigentes de los países miembros del G7 _el grupo de las siete naciones más industrializadas del mundo. Lo más probable es que el ambiente no sea tan armonioso.

El primer ministro canadiense Justin Trudeau ha expresado abiertamente su molestia con Trump por su decisión de imponer aranceles a las importaciones de acero y aluminio, incluidas las de Canadá, y por justificar la medida proteccionista al describir esas importaciones como una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos.

Trudeau ha dicho que esos aranceles son “ofensivos” y no es la forma en que dos cercanos aliados y socios comerciales, que lucharon lado a lado en la Segunda Guerra Mundial, en la Guerra de Corea y en Afganistán, deberían tratarse entre sí.

El gobierno de Trump también ha tenido diferencias con Canadá por la insistencia de Trump de que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) entre Estados Unidos, Canadá y México, sea rescrito para satisfacer a los estadounidenses.

El primer ministro se abstuvo inicialmente de criticar a Trump con la esperanza de forjar una relación personal que ayudara a preservar el acuerdo comercial, precursor del pacto negociado inicialmente por Reagan y Mulroney. Aquellos exmandatarios se hicieron rápidamente amigos y cantaron juntos “When Irish Eyes Are Smiling” en Quebec en 1985.

El cortejo de Trudeau con Trump pareció funcionar por un tiempo. En marzo, el mandatario estadounidense exentó a Canadá de los aranceles al acero y aluminio. Sin embargo, Trudeau se exasperó y criticó a Trump luego de que permitió que la exención expirara la semana pasada.

“Continuaremos presentando argumentos con base en el sentido común y lógico”, indicó Trudeau y agregó: “esperamos que finalmente prevalezcan ante un gobierno que no siempre se alinea con esos principios”.

El primer ministro esperaba realizar una visita a Washington la semana pasada para completar lo que él pensó serían las últimas etapas de la renegociación del TLCAN. Sin embargo, el vicepresidente Mike Pence exigió que Trudeau aceptara una “cláusula de caducidad” que pondría fin al TLCAN a menos de que los tres países acordaran extenderlo cada cinco años.

Trudeau se negó y canceló la visita. Las negociaciones del TLCAN se estancaron y desde entonces, Trump ha tenido un tono en ocasiones hostil hacia Canadá. 
 



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