Nacional - Economía

El futuro del TLCAN entre sombras

2017-10-11

El 26 de abril pasado, Trump había anunciado que preparaba una orden ejecutiva para el...

   
(ANSA) - CIUDAD DE MEXICO, 11 OCT - México, Estados Unidos y Canadá iniciaron hoy en Washington la cuarta de siete rondas de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), en medio de los peores augurios ante el posible fracaso de las tratativas.
    
El diálogo se reanudó hoy en medio del cruce de amenazas de abandonar el acuerdo si se intentan imponer condiciones "inaceptables" y en el ambiente más ríspido que se ha respirado desde que comenzó este proceso el 16 de agosto pasado. El propio presidente estadounidense, Donald Trump, fue acusado por empresarios de su país de "dinamitar" el acuerdo, al amenazar con abandonar el tratado en una entrevista publicada el martes por la revista financiera Forbes.
    
"Pienso que el TLCAN tiene que ser cancelado si queremos hacerlo bueno para nosotros. De otra forma no creo que podamos negociar un buen acuerdo", señaló el mandatario.
    
El canciller mexicano Luis Videgaray respondió a esta provocación señalando que "México es mucho más grande" que el acuerdo trilateral y "está preparado para los escenarios que pueden resultar".
   
El funcionario, el miembro más poderoso del gabinete del presidente Enrique Peña Nieto, afirmó que el gobierno mexicano dejará el acuerdo que tiene si no conviene a sus intereses.
    
"No estamos negociando del Tratado en las redes sociales, no estamos negociando el TLCAN a través del Twitter, lo estamos haciendo con profesionales, actuando de buena fe y así seguiremos", afirmó durante una comparecencia ante el Senado. "Y solamente seguiremos en este proceso y en este tratado si así conviene al interés nacional", expuso.
    
La cuarta ronda se extenderá dos días más de lo previsto para concluir el próximo día 17, según dijeron hoy fuentes oficiales, la cuales informaron que además del capítulo de Pymes, se llegaron a acuerdos en el de competencia, en un intento por distender un poco el ambiente ominoso.
    
El 26 de abril pasado, Trump había anunciado que preparaba una orden ejecutiva para el retiro de Estados Unidos del también llamado NAFTA, pero horas más tarde dijo que la había suspendido porque fue convencido de algunas partes involucradas de ello.
    
En sus declaraciones a Forbes, Trump recordó su decisión de suprimir el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP) al inicio de su gestión, el 20 de enero último, que fue uno de los legados de su antecesor Barack OBama.
    
El mandatario señaló en la entrevista que el TPP "hubiera sido una versión a gran escala del TLCAN. Hubiera sido un desastre. Es un gran honor, un gran logro yo considero, haberlo detenido. Y hay mucha gente que está de acuerdo conmigo. Yo prefiero acuerdos bilaterales", afirmó.
    
Empresarios de Estados Unidos y México expresaron ayer su preocupación por las declaraciones de Trump que se basan en la queja constante de que hay un déficit en el comercio bilateral por 63,000 millones de dólares.
    
"La comunidad de negocios, junto con varios economistas han explicado repetidamente que el balance comercial no sólo es la medida incorrecta para decidir quién 'gana' en el comercio, es el enfoque incorrecto", dijo Tom Donohue, presidente de la US Chamber of Commerce, la mayor entidad del sector privado estadounidense.
   
Para mañana está prevista una visita del primer ministro canadiense Justin Trudeau a México, después de viajar hoy a Washington para encontrarse con Trump en la Casa Blanca, en lo que se considera una ofensiva para intentar frenar un posible naufragio del TLCAN.
    
El ex ministro de Comercio de México, Herminio Blanco, señaló que la pretensión estadounidense de alterar la "regla de origen" en el sector automotriz para obligar a México a usar 85%, 20% más, de componentes estadounidenses, es uno de los detonantes que harían abortar las negociaciones.
    
Blanco, asesor del llamado "Cuarto de Junto" de la delegación mexicana, formado por expertos y empresarios, dijo que Trump quiere además que la mitad de las partes de los autos se manufacturen en Estados Unidos.
    
"Es absolutamente inaceptable. Como se puede pensar, el gobierno de México no lo va a avalar, ni el de Canadá", advirtió. 


 



regina