La Visión del Bucanero

Influencia de la perversión política en el pueblo

2017-06-17

Pareciera que quisiéramos encontrar algo o alguien a qué o a quién echarle la culpa, de las...

"Grumete exigente"

¿Como las circunstancias políticas del país han influido en el comportamiento del ciudadano mexicano?

Pareciera que con esta pregunta quisiéramos encontrar algo o alguien a qué o a quién echarle la culpa, de las condiciones adversas que han entorpecido el crecimiento del ciudadano, en los doscientos siete años de libertad o en la segunda oportunidad de setenta y dos años que han transcurrido desde la segunda guerra mundial, en la que en casi nada se participó, pero que dejo ver y sentir lo dramático de ese evento sin que se haya  producido la reflexión obligada del asunto por la tozudez, egoísmo, ambición o estupidez de los dirigentes mexicanos del momento, que bloquearon la corrección del rumbo de un país que ha contado siempre con un entorno rico en recursos naturales y en aquel entonces poblado con gente sana, inocente, bien intencionada, habida de superación.

Sabemos que el ADN de los nativos era diferente al ADN de los conquistadores españoles y que la mezcla dio como resultado una variedad de composiciones de ADN, según el grado de participación de las etnias mexicanas con el español mezclado con sus propias raíces, resultando en un ADN básico que en mayor o menor grado identifica al mexicano.

Además, este ADN, junto con el ADN que se ha mantenido sin mezcla, se han visto influenciados por las experiencias cotidianas, todas ellas en diferentes grados de magnitud, dependiendo de la cercanía de los ancestros a las fuentes de las actividades impactantes, en las cuales los factores adversos han participado una y otra vez durante el tiempo transcurrido desde la conquista, causando una marca o impresión gravada en los caracteres, en el que se distingue la causa- efecto por el abuso consistente del poder, como ha sucedido en casi todas las regiones del Mundo. Así fue el traslado y aniquilación (castigo) de etnias completas a áreas lejanas, totalmente discrepantes de su hábitat original.

La oportunidad de conformar el ADN mexicano con elementos representativos de los valores humanos, se tuvo cuando el país se inicio como país libre, hace más o menos doscientos años.

Por desgracia todos los héroes, portadores de conceptos morales, visionarios, valientes e idealistas que hubieran iniciado la dirección esperada del país, en su momento fueron sometidos o victimados, empezando por el único héroe sobreviviente (ninguneado) de la lucha Independentista, traicionado vilmente por su Vicepresidente.

Gestándose desde entonces el desfile de elementos ambiciosos, con carencias éticas abismales, improvisados e impropios para ocupar el máximo cargo de dirigir una Nación nueva en el ámbito moderno, rica de oportunidades naturales, que con una actitud visionaria con menos protagonismo, hubieran propiciado la superación digna del pueblo.

Se entiende que hubieran en ese entonces muy pocos individuos preparados y capaces para ocupar ese máximo cargo, pero los que existían, casi todos fueron boicoteados y anulados, unos por la envidia de sus compañeros y otros por la ambición que generaron las oportunidades de negocio que estaban brotando o dejaron libres algunos de los colonizadores que abandonaron el país liberado, comportamiento que señaló los defectos principales de nuestra mezcla racial, como son: la envidia, la ambición y la asociación delictuosa.

A continuación se exponen algunos de los eventos y afectaciones que han influido en mayor o menor grado en la actitud final del ciudadano mexicano:

     La desorientación de los nativos (raza cobriza) al enfrentarse abruptamente a los españoles (raza blanca) y a una cultura, adelantada 2500 años, que primero los sorprendió y después los ubicó en el más bajo nivel social, generando con los años la semilla del conformismo que en mayor o menor grado asola a un país que “podría” haber progresado.

     La formación de castas y privilegios que estableció la Colonia dejó una secuela de marcas en el comportamiento que hasta la fecha persisten, por ejemplo:

     El rechazo a aceptar con orgullo la apariencia indígena residual.

     El desinterés por conocer las áreas de expresión de nuestros antepasados indígenas, en: las artes, la literatura, la poesía, la música, en parte a la labor exterminadora del conquistador y a la falta de interés de los mestizos.

     La enseñanza desbastadora del conquistador-colonizador, para destruir el hábitat y la cultura ajena y a la disposición abusiva e irresponsable de vidas y recursos.

     La inseguridad que creemos proyectar.

     La desconfianza de quien nos brinda la 1a oportunidad.

     El desaliento para sostener el esfuerzo en la ejecución de cualquier actividad.

     La inseguridad personal que nos hace dudar de nuestros propósitos, capacidades y habilidades, influyendo en la intención de manifestarnos con profesionalismo.

     La impotencia ante los abusos de poder de los “pura sangre”

     El complejo de auto negación al no atreverse a superar sus carencias personales.

     La falta de vocación para aprender y crecer por falta de significado en la existencia.

     La soberbia por falta de humildad.

     El conformismo como respuesta a la impotencia.

     El revanchismo, indisciplina y abuso del débil, como reacción a las molestas experiencias propias y/o ajenas.

Nota: El término “pura sangre” es usado peyorativamente para identificar a: los descendientes de la realeza, los nobles, los elitistas, los terratenientes abusadores, los políticos corruptos, los herederos flojos y presumidos, etc.

Afectaciones que en su momento han aprovechado para su beneficio los manipuladores (“los pura sangre”) del poder, como han sido:

     Los militares realistas que se auto nombraron herederos del estatus de la Corona.

     Las Logias extranjeras (buitres del intelecto y del comportamiento) avecindadas en el nuevo país. Algunas bien intencionadas.

     Los representantes del Clero (buitres con recursos económicos y de temores religiosos) interesados en el manoseo político.

     Los intérpretes (buitres sin experiencia) de las corrientes políticas mundiales del momento. Conservadores vs. Liberales.

     La intromisión consuetudinaria del vecino del Norte.

     Don Porfirio, su dictadura y sus protegidos elitistas (abusadores).

     Los militares y civiles idealista y ambiciosos que representaron los distintos roles en cada una de las etapas de la Revolución.

     Don Plutarco, su Maximato y su herencia política dictatorial.

     El político mexicano, heredero y dueño virtual del país, empeñado en perfeccionar neciamente la dictadura perversa de partido.

Según Maslow, todos los individuos nacen con el deseo vivo de convertirse en personas, tienen la tendencia a desarrollar su ser único y singular, descubrir su identidad personal y esforzarse por la actualización completa de sus potenciales. Actualización que se vería limitada en un pueblo abandonado con condiciones desfavorables de supervivencia.

Según las premisas neurosemanticas es instintivo aprender, crecer, desarrollarse y moverse hacia la auto actualización. Este proceso como puede ir bien puede ir mal, puede ser bloqueado o interferido, de modo que nos podemos atorar y limitar en el movimiento hacia delante, creándonos dolor existencial y angustia. En los marginados mexicanos, este proceso es bloqueado por las circunstancias políticas, limitando el instinto para aprender, crecer, desarrollarse y moverse hacia la auto actualización.

Como no nacemos completamente humanos, aprendemos a volvernos humanos, pues no nacemos con los programas de información para sobrevivir, prosperar, etc. Aprendemos a lo largo de nuestra vida a ser humanos por medio del lenguaje, los símbolos y la cultura. ¿Un pueblo abandonado, aprendería a ser humano?

Los seres humanos tenemos la libertad de escoger los programas que gobernarán nuestras vidas. Cada aprendizaje que tenemos (formal o informal), guía y dirige nuestro desarrollo y crecimiento para bien o para mal. ¿Qué desarrollo y crecimiento puede tener un pueblo marginado en un entorno de abuso y corrupción?

Son innatos los poderes personales que nos permiten llevar a cabo el aprendizaje, el crecimiento y el desarrollo.

Como personas sociables necesitamos de otros para el aprendizaje, el crecimiento y el desarrollo; es a través de otros que aprendemos a ser nosotros mismos. Sin embargo, los marginados no tienen con quien compararse, por eso son felices. Hacen lo que quieren, aman y respetan la naturaleza.

 Las necesidades básicas de amor, afecto y afiliación que nos hace humanos, son necesidades sociales satisfechas por otros. Aunque el marginado se conduce más, por el efecto hormonal.

Buscamos el significado que nos capacita para actualizar nuestros talentos, dones, visiones y valores potenciales. Sin significado, la vida y el esfuerzo se sienten vanos y nos convertimos en pasivos y reactivos. El significado de vivir del marginado está ligado a la apreciación de la naturaleza y al agradecimiento a su ser supremo.

Mediante el dialogo, al través del entendimiento y el significado, llegamos a la fuente y al fondo de las cosas. La conversación nos induce a entrenar y desarrollar nuestra conciencia, a medida que aceptamos y establecemos marcos de significados acerca de las cosas, por lo que la conversación también puede hacernos daño. Ante la presencia de marcos de significados confusos, el desarrollo de la conciencia del marginado puede limitarse con la conversación.

Los potenciales auto actualizados no son reales si no se experimentan en el comportamiento. El aprendizaje no es solo una cosa mental, es siempre un sistema: sistema cuerpo-mente-emoción. Por eso el aprendizaje se muestra en el fondo conductual como cambio.

Ahora bien, tratando de iniciar un ejercicio imaginativo, visualicemos:

1.    Al nativo, inconforme con el avasallamiento mexica, por entregarle parte de sus afectos (trabajo, mujer e hijos), sin ninguna oportunidad de reclamo, aunque ya de por sí, era servidor del cacique de su Señorío. Ha nacido así, sin ambición de conocimientos y sin interés en desarrollar, porque no sabe que tiene facultades potenciales, igual que sus congéneres. De vez cuando siente una atracción animal por alguna de las personas de otro sexo y trata de comprometerse.

2.    Al mismo nativo, ante la pinta de los españoles, comparando su piel cobriza con la palidez que tiene el hombre-caballo, parecida a la del Dios o Sacerdote Quetzalcóatl, ausente desde hace varias décadas, pero que sus padres conocieron u oyeron hablar de él. El palo de fuego lo atemoriza. Sin saber porque siente dolor en el pecho al saber que la mujer que le gustaba fue una de las que regaló el cacique al conquistador.

3.    Al mismo nativo, con mujer e hijos, sobreviviente de las matanzas que organizó el conquistador, es comprado o regalado como esclavo para que ya evangelizado sirva al nuevo dueño de las tierras, su nuevo amo. El mismo nativo ya viejo, regresando a su tierra por inservible, rescatado por sus hijos, a cambio de seguirle dando servicio al dueño del lugar.

4.    Con el tiempo, uno de estos hijos se fija en una criolla, hija no reconocida del dueño de la tierra vecina, se comprometen y se inicia el ciclo del segundo nivel de la mezcla de razas, y así sucesivamente. Es posible que los hijos de esta unión, por influencias externas y apoyados por la madre, despierten el instinto de crecer, aprender, desarrollarse y moverse hacia la auto actualización. Alguno de ellos aprende a leer, el otro aprende algún oficio y posiblemente dos más quieran ayudar a su padre en el trabajo de la tierra.

5.    Así vemos pasar la época de la colonia, los pobres que tuvieron suerte de sobrevivir en los combates de la lucha independentista, posiblemente no tuvieron tiempo de desarrollar su intelecto, otros, muy pocos, recibieron una educación limitada, solo los criollos fueron educados con asignaturas modernas y más elaboradas. Es natural que bajo esta premisa los nativos y mestizos menos mezclados no tuvieran educación alguna, a no ser que tuvieran la gracia de que alguien solvente lo tomara bajo su protección y le propiciara una educación diferenciada, tal como sucedió, mucho tiempo después, con el Indio Zapoteca Don Benito Juárez García.

6.    Llegado el momento de formar parte de un país libre, es posible que los líderes en el poder hayan tomado en cuenta al nativo pobre, abriendo oportunidades de trabajo, aunque fueran de cargadores, mientras aprendían los maestros y se habilitaban las escuelas de gobierno, en donde se pudiera recibir la enseñanza gratuita que tanto propalaban. Pero, que desilusión, pasaron varios años y al gobierno no le alcanzaban los ingresos para cubrir los sueldos de los militares, oficio necesario para calmar el desorden a nivel nacional, generado por las distintas corrientes políticas que dejo la colonia, y mucho menos alcanzaba para cubrir los sueldos de los maestros, quienes se negaron a trabajar devengando una compensación miserable que no correspondía ni remotamente a la digna tarea que demandaba su responsabilidad, prefiriendo emplearse en las escuelas particulares, a las cuales no tenía acceso el nativo pobre. Iniciándose el abandono del nativo, al ignorarse: su pobreza y superación personal, así como su posible integración a la actividad productiva del país.

Por supuesto hubo maestras que después de su jornada oficial, enseñaban en sus casas a grupos de pobres por unos centavos.

Lo cual no fue suficiente.

7.    Como nuevo país, tenía varios asechos:

     El de los diferentes grupos internos que dividían la fuerza (militares) y determinación (religiosos y profesionistas políticos) del país, cuyos desacuerdos irreconciliables entre ellos no permitían un desarrollo sostenido.

     El del Reino de España que no se había resignado a perder las antiguas tierras del Virreinato.

     El del vecino del Norte que desde la colonia pretendía, para su  expansión territorial, la compra de una gran parte del territorio que colindaba con ellos, tal como lo había hecho con el Reino de España al ocupar la Florida y antes con Francia en lo que era la Luisiana.

     El del gobierno francés, ansioso por recuperar su prestigio como nación poderosa, al pretender privilegios económicos que le dieran ventajas para competir en el transporte por mar, tal como lo había hecho en el Sur con Argentina y Uruguay.

     El de la Gran Bretaña que deseaba proteger sus raíces en América, privilegiando al posible aliado a futuro, actuando como: proveedor de armas obsoletas, mediador-consejero preferente, constructor potencial de nuevos proyectos, etc.

     La del gobierno de Alemania, ausente de una presencia posible en América.  

En estos conflictos, el nativo no intervino y si lo hizo fue como recurso gastable, resignado a que era la única forma de ser considerado en su país. Gente desechable, con poco valor.

México perdió en las batallas internas y en todas las agresiones externas. En las batallas internas, porque se enfrentaron elementos valiosos defendiendo causas opuestas, en las cuales no se permitió integración alguna, como había sucedido en otros países con más historia. Es fácil decirlo ahora y difícil entenderlo entonces.

En las agresiones externas, todas obedecían a la oportunidad que daba la ocasión de una clase media joven inexperta, más interesada en el poder del momento que en el desarrollo a mediano plazo de su país, para ubicarlo con sentido en un concierto de naciones (Gran Bretaña, Francia, España, Alemania y Estados Unidos) con lasos familiares imborrables, cuya prioridad era satisfacer sus necesidades de expansión (territorio, comercio, tecnología) poniendo en juego sus características ventajosas de poder (bélicas), conocimientos y experiencias.

En un balance utópico se puede decir que México, debido a la inexperiencia e inquietud de su gente buena y mala, cambió vidas y tiempo de desarrollo por la gracia de no ser eliminado como país, quizás porque no hubo un acuerdo tácito entre los agresores. Aunque es innegable la aparición de las diferentes circunstancias de y entre ellos mismos que en algunos casos nos benefició y en otras nos perjudicó, y que el tiempo ha borrado sin que lo consigne la Historia oficial.

8.    Dentro de esta época se podría enmarcar también el periodo comprendido entre las leyes de Reforma y el deambular (15 de enero de 1858 al 1° de enero de 1861 y del 31 de mayo de 1863 al 15 de julio de 1867) de siete años del presidente electo constitucionalmente, debido a la separación de poderes (liberal vs conservador) y la persecución que le hizo la 2ª intervención francesa, durante el Imperio de Maximiliano.

A pesar de ello, el protagonista de este periodo aportó a la Historia de México, varias distinciones significativas, como son:

     El ejemplo de un ser humano de origen humilde que encuentra el significado para despertar su facultad innata de aprender, crecer, desarrollar y moverse hacia la actualización de sus potenciales talentos, dones, visiones y valores, satisfaciendo sus necesidades de amor, afecto y afiliación, al través de la relación con otros seres humanos.

     La visión de afiliarse al rito masónico para ser reconocido y tener la consideración de sus hermanos.

     La claridad de lo que debe emprender, así como saber doblegarse ante sus errores.

     El valor para efectuar cambios significativos, a pesar de exponer su libertad y popularidad.

     La actitud determinante de oponerse a los asechos externos del país, defendiendo hasta con su vida la soberanía del mismo.

     El bloqueo (necedad) para no querer tratar de negociar con los oponentes.

     La firmeza de su actitud ante la justicia.

     El valor y confianza que le concede a la familia.
 
    La construcción de más del doble de escuelas para la población pobre, contribuyendo a su aprendizaje, crecimiento y desarrollo, que le facilitara alcanzar una mejor calidad de vida.

     La reflexión final, ante la actitud egoísta de la población, de tratar de manejar su cargo como una dictadura.

9.    Vino el cambio disfrazado de “no reelección”, pero al término del primer periodo, el actor hizo la misma reflexión, convirtiendo su gobierno en una dictadura que duró 34 años, durante los cuales se dice que hubo entre 140,000 y 180,000 muertes. En este periodo se pagó la deuda que dejó su antecesor, hubo orden, exigencia, escuelas y proyectos que permitieron el impulso de la economía con la apertura de otros mercados con Europa y Asia y la comercialización de nuevos productos mexicanos, situando la moneda al mismo nivel del dólar.

10.    Por desgracia, la situación de bonanza del país no le hizo gracia al vecino poderoso y apoyó económicamente al mártir de la revolución virtual (1era etapa de la Revolución), argumentando que un gobierno dictatorial no era la forma correcta de impulsar la democracia que su país quería para América Latina. Doctrina Monroe: América para los Estados Unidos.

Los idealistas se envalentonaron con la inclusión de los gavilleros y bandoleros (guerrilleros sin causa) que apoyaron la rebelión ante el dictador. Este viendo la inminente sed de venganza, decidió dejar la presidencia para evitar un derramamiento inminente de sangre que de todas formas se dio, embarcándose en el puerto de Veracruz, rumbo a Francia.

El nuevo presidente electo fue victimado junto con su vicepresidente, en un golpe de estado organizado por su Secretario de Guerra, quién con anticipación fue denunciado varias veces como artífice de un posible complot, salvándolo su falta de honor, su labia y el exceso de confianza del victimado. En este acto participó activamente el embajador Estadounidense en México, apoyando a los insurrectos. Actitud que le valió ser destituido de su cargo por el nuevo presidente de ese país. Este gobierno duró quince meses, menos de la mitad de lo que ahora tarda un gobierno actual en empezar a dar resultados.

11.    Empezó la 2ª etapa de la revolución: la recuperación de un estado fallido, en manos de los traidores y guerrilleros, ahora más poderosos, con ínfulas de ocupar la presidencia. Etapa que terminó con la inhabilitación de ambos. Periodo en que se presentó la 2ª intervención armada Estadounidense que trató de corregir la mala participación del Embajador de ese país en México.

12.    Finalmente la 3ª etapa se dio por terminada con los asesinatos (entre ellos mismos) de todos los combatientes de este periodo de inestabilidad, con excepción del artífice unificador de todos los partidos políticos y creador de las bases de la dictadura de partido, ahora el partido hegemónico.

Este último manipulador ha sido el que más ha durado en el poder (cien años) y por lo tanto el que en mayor grado ha intervenido en las circunstancias históricas, manipulando las causas y los efectos para su beneficio, ejerciendo una enseñanza perversa, para modificar la mentalidad y el comportamiento del mexicano, alejándolo de la ética y la actitud cívica, a fin de aceptar:

     Que los derechos de la población sean de segundo nivel con relación a los del sector político.

     Que el sector político no tenga obligaciones éticas, ni tributarias.

     Que la educación obligatoria sea manipulada para: mantener la ignorancia política del pobre, excluyéndolo de participar en dicha actividad y esconder los fracasos del proceso de aprendizaje, a fin de aparentar buenos resultados.

     Que se impongan impuestos ocasionales que con el tiempo se vuelven permanentes y racionales para sostener la cleptocracia.

     Que se dañe la economía, bienestar y desarrollo del ciudadano como consecuencia: del robo institucional (cleptocracia), de los “guardaditos” y las “cajas chicas” (ni tan pequeños ni tan chicas) que se mantienen disponibles (en efectivo), para prevenir, influir y solucionar los problemas políticos del partido hegemónico (recientemente imitados por otros), o comprar, comprometer, corromper las conciencias propias y ajenas.

     Ejemplificar cínicamente la violación de los valores universales, sin consecuencias penales y sin que suceda nada.

     Desestimar:  

•    La igualdad ciudadana.

•    La unión familiar.

•    La superación personal.

•    La educación de calidad.

•    El esfuerzo personal.

•    La constitución.

•    La división de poderes.

•    Los compromisos con la ciudadanía.

•    Las leyes.

•    La ética en el aprendizaje.

•    El comportamiento cívico.

•    El análisis y la planeación.

•    La armonía social.

•    La exigencia de hacer bien las cosas.

•    Las demoras en el transporte.

•    La preparación académica de funcionarios.

•    El control efectivo de la Contaminación ambiental.

     Se le de poca importancia a:

•    El conocimiento y buen manejo del idioma.

•    La claridad de las ideas.

•    La ejecución correcta, eficiente y honesta de los programas sociales.

•    El futuro de los jóvenes.

•    El orden y la limpieza. Mente-cuerpo-emociones.

•    El bien estar social.

•    La experiencia y bienestar de los adultos mayores.

•    La conservación del ambiente.

•    La comunicación formal y veraz con la ciudadanía.

     Propiciar:

•    El conformismo del pueblo.

•    La corrupción.

•    La mentira.

•    El engaño.

•    El nepotismo.

•    El presidencialismo.

•    La simulación.

•    La asociación delictuosa con otros sectores de poder.

•    La colusión con los medios masivos de información.

•    La cleptocracia.

•    La dadiva institucional.

•    La justificación amañada.

•    La improvisación.

•    La solución a la mexicana.

•    La no exigencia del comportamiento político.

•    El manejo perverso del populismo.

•    La compra de voluntades.

Ahora imaginemos lo profundo de este cáncer desarrollado entre cien y doscientos años, más o menos el tiempo que le llevó a los mexicas construir una Ciudad Estado, conformar un Imperio y avasallar un extenso territorio.

Hace doscientos años la incipiente sociedad mexicana, estaba formada por:

Un gran número de pobres (70%), incultos y sobajados (prácticamente abandonados), en donde se encontraban las etnias, los agricultores y algunos citadinos. Esta clase nunca dejo de crecer, pues la merma por su condición de vida, se reponía con su proliferación.

A la fecha el porcentaje está casi igual, con más citadinos y menos trabajadores del campo. Este grupo, como ya se dijo, el sistema lo ha mantenido marginado de la vida activa y productiva del país, desperdiciando su talento, dones, visiones y valores potenciales.

Un pequeñísimo grupo de ricos, que ascendían o descendían de ese nivel, conforme las condiciones políticas variaban, influyendo en sus negocios y en su supervivencia.

A la fecha el grupo ha crecido gracias a la “corrupción” solapada por la dictadura de partido, ofrecida como atractivo, naturalmente a cambio de lealtad incondicional al sistema político gubernamental y Asociados. Denunciada por los periodistas fallecidos. A este grupo se suman los profesionistas que comercian con: la salud, las especialidades, la fabricación (empresarios) y/o venta (intermediarios) de: alimentos, enceres, accesorios, productos terminados, etc., que también surten a Instituciones de Gobierno. Un punto aparte son los capos del narcotráfico y del crimen organizado, con su problema de cómo lavar su dinero.

Algunos de este grupo han bloqueado sus premisas neurosemanticas innatas de: aprender, crecer, desarrollar y moverse hacia su auto actualización, reaccionando hacia un significado existencial de acrecentar sus bienes materiales.

La clase Media (alta, media y baja) formada por militares, religiosos, profesionistas, artesanos, maestros, catedráticos, comerciantes, empleados del gobierno y empresas, policías, personal de tropa. Esta clase fluctuaba dependiendo de los ajustes que el clima político demandaba. Algunos ascendían a ricos (los ex funcionarios públicos, los roba vacas, los tinterillos conocedores del sistema, los matones, los parientes oportunistas, etc.). Otros, ocasionalmente descendían de escalón dentro de la misma clase.

Una mínima parte de esta clase es la que genera las inconformidades, organiza las marchas y las huelgas, eventualmente se rebela contra los abusos del gobierno, pero una gran mayoría está coludida con el partido hegemónico, integrando su voto duro, formando parte de la corrupción solapada. Por decirlo de alguna manera es la casta a vencer.

En este concierto, en cierto momento destacó el político mexicano, pagando hasta con su vida, su ambición e incompetencia, pero una vez adquirida la experiencia necesaria, perfeccionó el sistema político actual. Este reconoce la hegemonía rectora de un partido único, acompañado de partidos comparsa (satélites) que  se someten al sistema, a cambio de:

     Sofocar la violencia política al través de negociar una armonía.

     Recibir del erario público un sobre sueldo confidencial que los mantiene obedientes y calladitos o repitiendo un script rebelde inocuo.

     Reconocer los objetivos inventados (diseñados) para la supuesta revolución, usándolos como metas permanentes inalcanzables.

     Aceptar sin cargos de conciencia, ser parte de una casta privilegiada con suficientes derechos y pocas obligaciones.

     Modificar la esencia democrática de “vocación de servicio a” la ciudadanía por la “necesidad de servicio de” la ciudadanía.  

El individuo que ha calificado para el oficio, es: el buen orador, el actor que toca las fibras más profundas del sentimiento ajeno, el proselitista, el cínico, el guapo, el coludido, el abusador, el todólogo, el perverso, el populista, en fin el que se atreve a prostituir los servicios públicos y las Instituciones de gobierno, el que permite la corrupción generalizada, el que reparte la riqueza conocida del país a sus compinches, el que sustituyó (como el burro en la noria), el sistema de enseñanza por el sistema de aprendizaje (auto actualizado), a fin de seguir manipulando una juventud con  carencias en el manejo del lenguaje y poca claridad de pensamiento, dispuesta a tragarse todas las carnadas, enferma de egoísmo, sin valores éticos, sin futuro, ajena a la exigencia de orden, disciplina, hechura y profesionalismo, sin propósito de superación personal, desunida y sospechosa.

Es seguro que algunos ciudadanos de la clase media estén exentos de esta apreciación, pero son tan pocos y desunidos que no hacen diferencia alguna. Una golondrina no hace verano.

José Ramón Guerrero Padilla, autor de “La Posibilidad”, nos dice:

¿Cómo sería tu vida si dejaras a un lado tu pasado?

Quien no deja atrás su pasado está preso en el tiempo.

¿Cómo hacer la diferencia para lanzarse con todo, para hacer que valga la pena vivir?

Entender que a pesar de ser personas comunes y corrientes fuimos creados para la grandeza, pudiendo lograr cosas extraordinarias, si nos decidimos a cambiar y ejercer nuestros potenciales.

¿Cómo “SÍ”, podemos lograr lo que nos proponemos?

La mejor forma de predecir nuestro futuro es creándolo, “decretando” ser prósperos y abundantes.

“Decretar” es ir tras tus objetivos con pasión y libertad.

Asegúrate de que tus pensamientos y emociones son para crear la vida que te mereces. Cuando declaras algo, puede ser para crear o para lastimar.

Dios es: “yo soy” ¡Dios en acción!

Cuando decretas yo soy un hombre de luz, amoroso, apasionado, libre, estas pidiéndole a Dios: felicidad, amor, pasión y libertad.

Desde el “yo soy” estamos decretando para uno mismo, para la familia, para la pareja, para los amigos, para el ser humano, para todo México y el Mundo.

El primer paso es ser “humilde”, para vencer la soberbia que nos detiene y que no nos deja aceptar lo que somos y lo que el Universo tiene para cada uno de nosotros.

Si somos lo que decimos ser, dejemos afuera la mediocridad y el conformismo, preguntémonos ¿Cómo sería la vida que valiera la pena vivirla?, imaginemos la forma de ser que nos lleve a descubrir nuestras capacidades y potencialidades.

Es la hora de agradecer a Dios por todos los mensajes de amor y bendiciones que nos llegan por todos los medios y que nos disponen a vivir una vida extraordinaria, porque para ello nacimos.

Es la hora de entrar al espacio donde suceden los milagros, donde los resultados dependen de vivir desde el presente, donde todo es extraordinario y nada es imposible y nos permite acceder a niveles de conciencia y libertad que no habíamos experimentado.

Es la hora de tener fe, de tener la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve, pero que existe.

Es la hora de cambiar el entorno con fe, aceptando la palabra de otro, entendiéndola y confiando que es honesto, asumiendo que su palabra es veraz.

Es la hora de buscar una armonía social, esgrimiendo nuestro buen juicio, exigencia, voluntad y disposición de servicio en nuestro hacer y con los que vemos desorientados.

Es la hora de creer que lo más grande de nuestra vida nos está esperando detrás del riesgo que vamos a tomar: “modificar el entorno”

Es la hora de crear milagros colectivos.



JMRS